Íngrimo: Solitario, abandonado, sin compañía.
1. ¡Aquí estamos de vuelta, queridos! El balance que hago de los más de diez días desparecido de estos mundos informáticos es realmente positivo: en las oposiciones, si bien el caso práctico era esperadamente difícil, salió un tema que me sabía, con lo que puedo salvar el escollo de esta primera parte siempre y cuando se evalúen prueba teórica y caso práctico de forma conjunta. Por lo que respecta al viaje a Florencia, también todo excelente,en cuatro días disfrutados con mis queridos Antonio y Elena. Pensaba que tal vez mi vocación de independiente podía jugarme malas pasadas, pero, gracias a la complicidad y a la mentalización, logré superar sin mayor dificultad mi querencia -tal vez en extinción- de persona íngrima.
2. Hace exactamente un mes a estas horas estaba caminando con mi querido grupo de sicilianas destino al Museo del Prado por aceras repletas de cariño y compañías con patente de inmortalidad. Como ayer confesaba a Giada y como siento cada día al ver la foto que preside mi habitación, estas chicas me dejaron un vacío en el corazón. Nunca había tenido un grupo tan maravilloso cuanto inteligente; nunca había sentido que ir a trabajar, además de un lujo, era un previlegio tan solo al alcance de monarcas; nunca había compartido tanto y nunca había dejado tan al margen mis comportamientos íngrimos para desear pasar más y más tiempo con ellas. Queridas mías, como no me canso de decir y como mi corazón no me deja de recordar, ¡os echo muchísimo de menos y os quiero!
martes, 16 de octubre de 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
DICC.215: SORDINA
Sordina: Silenciosamente, sin estrépito y con disimulo.
1. Ayer quedé con mi querida Silvia para hacer un intercambio libresco a su salida de Enforex y debo reconocer que me sentí tremendamente mal. Como tantas veces, puse sordina a mis sentimientos e impedí que estos salieran a flote, ayudado por los cotilleos y la complicidad que nos caracteriza, pero tener que quedar dentro de un bar para evitar que otros compañeros nos vean me parece tremendamente triste, a la par que cuasi ridículo. Yo mismo me comporto como un apestado, pero ya sabéis, queridos, como diría mi admirado y también orgulloso Federico, no quiero dar a mis linchadores la oportunidad de verme anímicamente dolido, y mucho menos cerca del lugar del crimen.
2. Otro aspecto en el que también he callado voces y sensaciones interiores es en el aspecto tocante a mi mudanza, de la cual todavía nos he hablado. Vivo ahora en Garrido, con dos excelentes jóvenes a quienes también la casualidad me ha unido -¡qué pequeña eres, Salamanca!-. Es cierto que ahora pago menos; es verdad que ahora estoy acompañado; es evidente que la cercanía de los supermercados es un argumento a favor. En cambio, la verdadera razón de mi marcha de mi estudio de Huerta Otea es el conjunto de recuerdos de felicidad que quedaron impregnados de forma indeleble en esa casa. Mientras no saliera de allí no pasaría una noche en que mirase la catedral sin recordar la sabrosa declaración del 2 de junio; mientras no saliera de allí no pasaría podría dar la vuelta a la página gloriosa de junio de 2012 para afrontar un nuevo presente. Lo intenté durante dos meses, pero no pude y solo salir de allí me está empezando a encaminar por la carretera del olvido sentimental. Podría decir, por tanto, que un mes ha cambiado mi vida; podría manifestar, por ende, que junio de 2012, amén del mes más feliz de mi vida, es el más determinante a corto/medio plazo; podría decir que hasta ayer no pude volver a ciertos sitios, como la piscina de Garrido, por todos los recuerdos que atesoraba de una mañana de 17 de junio; en cambio, una vez más, he decidido poner sordina a todas estas sensaciones, especialmente porque las páginas gruesas del libro de la vida solo se pasan a base de dolor y de tiempo, y creo que, dadas las circunstancias, ha llegado el momento.
1. Ayer quedé con mi querida Silvia para hacer un intercambio libresco a su salida de Enforex y debo reconocer que me sentí tremendamente mal. Como tantas veces, puse sordina a mis sentimientos e impedí que estos salieran a flote, ayudado por los cotilleos y la complicidad que nos caracteriza, pero tener que quedar dentro de un bar para evitar que otros compañeros nos vean me parece tremendamente triste, a la par que cuasi ridículo. Yo mismo me comporto como un apestado, pero ya sabéis, queridos, como diría mi admirado y también orgulloso Federico, no quiero dar a mis linchadores la oportunidad de verme anímicamente dolido, y mucho menos cerca del lugar del crimen.
2. Otro aspecto en el que también he callado voces y sensaciones interiores es en el aspecto tocante a mi mudanza, de la cual todavía nos he hablado. Vivo ahora en Garrido, con dos excelentes jóvenes a quienes también la casualidad me ha unido -¡qué pequeña eres, Salamanca!-. Es cierto que ahora pago menos; es verdad que ahora estoy acompañado; es evidente que la cercanía de los supermercados es un argumento a favor. En cambio, la verdadera razón de mi marcha de mi estudio de Huerta Otea es el conjunto de recuerdos de felicidad que quedaron impregnados de forma indeleble en esa casa. Mientras no saliera de allí no pasaría una noche en que mirase la catedral sin recordar la sabrosa declaración del 2 de junio; mientras no saliera de allí no pasaría podría dar la vuelta a la página gloriosa de junio de 2012 para afrontar un nuevo presente. Lo intenté durante dos meses, pero no pude y solo salir de allí me está empezando a encaminar por la carretera del olvido sentimental. Podría decir, por tanto, que un mes ha cambiado mi vida; podría manifestar, por ende, que junio de 2012, amén del mes más feliz de mi vida, es el más determinante a corto/medio plazo; podría decir que hasta ayer no pude volver a ciertos sitios, como la piscina de Garrido, por todos los recuerdos que atesoraba de una mañana de 17 de junio; en cambio, una vez más, he decidido poner sordina a todas estas sensaciones, especialmente porque las páginas gruesas del libro de la vida solo se pasan a base de dolor y de tiempo, y creo que, dadas las circunstancias, ha llegado el momento.
lunes, 1 de octubre de 2012
DICC.214: ANDRAJOSO
Andrajoso: Persona o cosa cubierta de ropas sucias y viejas.
1. Por fin, queridos míos, podré acudir a Florencia y rendir visita a Antonio y a Paloma. Parecía que nunca llegaría, pero, tras una combinación propia de estrategas, Elena y yo hemos logrado dos vuelos y tres noches en hotel por 115 euros cada uno. Solo falta ahora que Ryanair no sufra ningún contratiempo y que los hoteles no sean muy andrajosos. Si a quien planifica Dios le ayuda, tendremos suerte sin duda.
2. No puedo decir que me sorprenda, pero sí que me hace reflexionar cuánto ha cambiado la moda en las últimas décadas. El penúltimo día que hice de guía por Madrid, todavía con un intenso sol de justicia, salí de casa con un pantalón vaquero, de moda moderna -léase con algún discreto agujerillo en las piernas-. Cuál fue la sorpresa de mis tías-abuelas cuando lo vieron, que me tildaron poco menos que de andrajoso. Si yo, un amante de la elegancia, soy así tildado, no quiero ni imaginar los calificativos que puedan dar a los muestracalzoncillos o a las enseñatangas. Si un cambio generacional tan grande se da en un aspecto tan aparentemente intrascendente como la moda, es fácil imaginar que se da en cualquier otro campo de la vida, lo cual me lleva, un lustro después, a darle la razón al viejo profesor Don Ángel Berenguer; en efecto, Berengas, en efecto, los mayores y los jóvenes de hoy en día somos prácticamente dos especies diferentes.
1. Por fin, queridos míos, podré acudir a Florencia y rendir visita a Antonio y a Paloma. Parecía que nunca llegaría, pero, tras una combinación propia de estrategas, Elena y yo hemos logrado dos vuelos y tres noches en hotel por 115 euros cada uno. Solo falta ahora que Ryanair no sufra ningún contratiempo y que los hoteles no sean muy andrajosos. Si a quien planifica Dios le ayuda, tendremos suerte sin duda.
2. No puedo decir que me sorprenda, pero sí que me hace reflexionar cuánto ha cambiado la moda en las últimas décadas. El penúltimo día que hice de guía por Madrid, todavía con un intenso sol de justicia, salí de casa con un pantalón vaquero, de moda moderna -léase con algún discreto agujerillo en las piernas-. Cuál fue la sorpresa de mis tías-abuelas cuando lo vieron, que me tildaron poco menos que de andrajoso. Si yo, un amante de la elegancia, soy así tildado, no quiero ni imaginar los calificativos que puedan dar a los muestracalzoncillos o a las enseñatangas. Si un cambio generacional tan grande se da en un aspecto tan aparentemente intrascendente como la moda, es fácil imaginar que se da en cualquier otro campo de la vida, lo cual me lleva, un lustro después, a darle la razón al viejo profesor Don Ángel Berenguer; en efecto, Berengas, en efecto, los mayores y los jóvenes de hoy en día somos prácticamente dos especies diferentes.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
DICC.213: GRÁCIL
Grácil: Sutil.
1. Me produce efectos eméticos, aunque no inesperados, leer ciertas publicaciones de Púbico, Elmundo.es y El País, donde se presenta a las víctimas como verdugos y a los agresores como inocentes. ¿Cómo se puede tener la desvergüenza de criticar a la policía, que cumple su trabajo, y coadyuvar a la actuación de unos delicuentes inadaptados que acuden a una manifestación dizque pacífica con kilos y kilos de piedras? De verdad que al lado de manipuladores panfletos como estos los batracios resultaban gráciles.
2. La gracilidad, la ironía, el sarcasmo y el humor son los principales recursos estilísticos con que contamos los humanos al hablar improvisadamente, pero, por desgracia, en este mundo tecnocrático e informatizado que adolece de asertividad y de comunicación real, estamos a punto de desecharlos por completo. Como bien decía Adriel esta mañana en clase, hay valores que están perdidos en el mundo del siglo XXI.
1. Me produce efectos eméticos, aunque no inesperados, leer ciertas publicaciones de Púbico, Elmundo.es y El País, donde se presenta a las víctimas como verdugos y a los agresores como inocentes. ¿Cómo se puede tener la desvergüenza de criticar a la policía, que cumple su trabajo, y coadyuvar a la actuación de unos delicuentes inadaptados que acuden a una manifestación dizque pacífica con kilos y kilos de piedras? De verdad que al lado de manipuladores panfletos como estos los batracios resultaban gráciles.
2. La gracilidad, la ironía, el sarcasmo y el humor son los principales recursos estilísticos con que contamos los humanos al hablar improvisadamente, pero, por desgracia, en este mundo tecnocrático e informatizado que adolece de asertividad y de comunicación real, estamos a punto de desecharlos por completo. Como bien decía Adriel esta mañana en clase, hay valores que están perdidos en el mundo del siglo XXI.
martes, 25 de septiembre de 2012
DICC.212: SENTINA
Sentina: Lugar donde abundan o donde se propagan los vicios.
1. Cataluña, con el abanderado que merece a la vanguardia, acaba de dar un paso más en su enfermiza lucha contra España, adelantando las elecciones al 25 de noviembre para de esta manera avanzar en su proceso de secesión.
Cuando uno no quiere formar parte de una nación tan grande y maravillosa como histórica y excelsa cual España, deben abrírsele las puertas; cuando la Comunidad en cuestión se convierte en una sentina donde se humilla a quien osa llevar una camiseta española, se prohíbe hablar en la lengua cervantina y se inclumple sistemáticamente la constitución debe ser expulsada de inmediato de la nación. Eso sí, con todas las consecuencias: el Barcelona tendrá que disputarse la Liga con el Mollerusa y el Lérida -digo... el Lleida, ustedes dispensen, ciudadanos catalanes; tengo el ominoso vicio de hablar español-.
2. Hoy, después de más de tres meses, he vuelto a pasarme por una sala de estudio de la Universidad de Salamanca, y cada día lo confirmo más: la dizque universidad no es más que una sentina donde el irrespeto y la abulia tienen su asiento. ¡Quién te ha visto y quién te ve, universidad!
1. Cataluña, con el abanderado que merece a la vanguardia, acaba de dar un paso más en su enfermiza lucha contra España, adelantando las elecciones al 25 de noviembre para de esta manera avanzar en su proceso de secesión.
Cuando uno no quiere formar parte de una nación tan grande y maravillosa como histórica y excelsa cual España, deben abrírsele las puertas; cuando la Comunidad en cuestión se convierte en una sentina donde se humilla a quien osa llevar una camiseta española, se prohíbe hablar en la lengua cervantina y se inclumple sistemáticamente la constitución debe ser expulsada de inmediato de la nación. Eso sí, con todas las consecuencias: el Barcelona tendrá que disputarse la Liga con el Mollerusa y el Lérida -digo... el Lleida, ustedes dispensen, ciudadanos catalanes; tengo el ominoso vicio de hablar español-.
2. Hoy, después de más de tres meses, he vuelto a pasarme por una sala de estudio de la Universidad de Salamanca, y cada día lo confirmo más: la dizque universidad no es más que una sentina donde el irrespeto y la abulia tienen su asiento. ¡Quién te ha visto y quién te ve, universidad!
jueves, 20 de septiembre de 2012
DICC.211: EPÍTOME
Epítome: Resumen o compendio que expone lo fundamental de la materia tratada.
1. ¡Vaya día de emociones! Hoy, después de tres semanas tan inolvidables como maravillosas, me he despedido de mis queridísimas sicilianas del grupo Viaggio, quienes me han regalado una fotografía dedicada que me ha puesto los pelos de punta y la emoción en la garganta. Afortunadamente, no iba con las manos vacías y les había fotocopiado previamente una despedida que, como no podía ser de otra manera, me ha hecho llorar. Aquí la comparto con vosotros:
"Queridísimas mías:
Ha llegado la hora fatídica. El reloj marca inexorable las 10.35 y ahora cobra mayor sentido que nunca nuestro ya cómplice "Carpe diem, Tempus fugit".
Malhadadamente los tópicos no son convocados en este momento para aclarar ningún sentido, sino que toman vida para recordarnos una dura realidad.
Todos sabemos que hay adioses que no aceptan despedidas y este es uno de esos casos.
Segovia, Ávila, Madrid, Nicolasa, Manolita... 9, 15, 16, 20 de septiembre. No son nombres y fechas; son tesoros que guardo en mi corazón como si fueran caricias.
Sois un epítome perfecto de alegría y vitalidad; sois una síntesis maravillosa de diligencia y diversión; sois unas viajeras eternas a las que llevaré siempre en el tren de mi vida.
Jamás os iréis de aquí, queridísimas, porque os tendré cada día sentadas a la mesa del recuerdo y del cariño.
Os quiero."
2. Esta sensación de vacío que me ha dejado la despedida de mis dilectas italianas me ha hecho recordar al engranaje sentimental esencial de mi 2012: Marie, de la cual no os he hablado desde mi reaparición por estos lares. Ella me hizo pasar el mejor mes de mi vida -junio de 2012-; junto a ella hice el mejor viaje de mi existencias -León, 2012-; junto a ella pasé la tarde-noche más romántica de mis días -en San Felices de los Gallegos- y con ella pasé tantos y tantos momentos que serán imposibles de olvidar. Ella es la mujer de mi vida, el epítome de mi felicidad, la persona que mejor me ha complementado nunca. Sé que si algún día lees esto, queridísima Marie, querrás matarme, pero te mereces un homenaje a tu altura después de haberme embargado de felicidad durante nuestro mejor mes de existencia terrenal.
1. ¡Vaya día de emociones! Hoy, después de tres semanas tan inolvidables como maravillosas, me he despedido de mis queridísimas sicilianas del grupo Viaggio, quienes me han regalado una fotografía dedicada que me ha puesto los pelos de punta y la emoción en la garganta. Afortunadamente, no iba con las manos vacías y les había fotocopiado previamente una despedida que, como no podía ser de otra manera, me ha hecho llorar. Aquí la comparto con vosotros:
"Queridísimas mías:
Ha llegado la hora fatídica. El reloj marca inexorable las 10.35 y ahora cobra mayor sentido que nunca nuestro ya cómplice "Carpe diem, Tempus fugit".
Malhadadamente los tópicos no son convocados en este momento para aclarar ningún sentido, sino que toman vida para recordarnos una dura realidad.
Todos sabemos que hay adioses que no aceptan despedidas y este es uno de esos casos.
Segovia, Ávila, Madrid, Nicolasa, Manolita... 9, 15, 16, 20 de septiembre. No son nombres y fechas; son tesoros que guardo en mi corazón como si fueran caricias.
Sois un epítome perfecto de alegría y vitalidad; sois una síntesis maravillosa de diligencia y diversión; sois unas viajeras eternas a las que llevaré siempre en el tren de mi vida.
Jamás os iréis de aquí, queridísimas, porque os tendré cada día sentadas a la mesa del recuerdo y del cariño.
Os quiero."
2. Esta sensación de vacío que me ha dejado la despedida de mis dilectas italianas me ha hecho recordar al engranaje sentimental esencial de mi 2012: Marie, de la cual no os he hablado desde mi reaparición por estos lares. Ella me hizo pasar el mejor mes de mi vida -junio de 2012-; junto a ella hice el mejor viaje de mi existencias -León, 2012-; junto a ella pasé la tarde-noche más romántica de mis días -en San Felices de los Gallegos- y con ella pasé tantos y tantos momentos que serán imposibles de olvidar. Ella es la mujer de mi vida, el epítome de mi felicidad, la persona que mejor me ha complementado nunca. Sé que si algún día lees esto, queridísima Marie, querrás matarme, pero te mereces un homenaje a tu altura después de haberme embargado de felicidad durante nuestro mejor mes de existencia terrenal.
martes, 18 de septiembre de 2012
DICC: 210: VESANIA
VESANIA: Demencia, locura, furia.
1. Retomo después de tanto tiempo mi actividad de idilio con el léxico, empujado especialmente por ti, mi querida Claudia, que tanto me has aportado este verano. Vuelvo una jornada de grandes dosis informativas: el día después de la marcha de la mejor política que ha tenido España en el siglo XXI -¡gracias, Esperanza!-; el día en que ha fallecido el asesino de Paracuellos -tanta paz dejes como maldad llevas-, y el día en que ha vuelto la Copa de Europa en un Bernabéu a punto de infarto y en una Rosaleda a caballo entre la fruición desmedida y la vesania desatada -¡épico, Málaga!-.
2. Y sí, queridos, sí, sé que queréis que hable de doña Esperanza Aguirre Gil de Biedma. Desde mi punto de vista, el penúltimo baluarte de la bandera española ha abandonado la política por la traición de Mariano Rajoy a los votantes del PP de Ortega Lara y María San Gil, por la vesania que Marianito el Corto tiene en perseguir a liberales y conservadores y, en última instancia -y solo en última instancia- por dedicar más tiempo a los suyos.
1. Retomo después de tanto tiempo mi actividad de idilio con el léxico, empujado especialmente por ti, mi querida Claudia, que tanto me has aportado este verano. Vuelvo una jornada de grandes dosis informativas: el día después de la marcha de la mejor política que ha tenido España en el siglo XXI -¡gracias, Esperanza!-; el día en que ha fallecido el asesino de Paracuellos -tanta paz dejes como maldad llevas-, y el día en que ha vuelto la Copa de Europa en un Bernabéu a punto de infarto y en una Rosaleda a caballo entre la fruición desmedida y la vesania desatada -¡épico, Málaga!-.
2. Y sí, queridos, sí, sé que queréis que hable de doña Esperanza Aguirre Gil de Biedma. Desde mi punto de vista, el penúltimo baluarte de la bandera española ha abandonado la política por la traición de Mariano Rajoy a los votantes del PP de Ortega Lara y María San Gil, por la vesania que Marianito el Corto tiene en perseguir a liberales y conservadores y, en última instancia -y solo en última instancia- por dedicar más tiempo a los suyos.
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