martes, 5 de febrero de 2013

DICC.267: SOBRESEER

Sobreseer: Desistir de la pretensión o empeño que se tenía.


   1. Como bien sabéis, una de mis pasiones favoritas -a las que he tenido la suerte de hincar el diente últimamente- es el teatro. Sin embargo, como la vida dista bastante de ser tranquila, a veces surgen inconvenientes en tus mejores actividades que las tornan considerablemente más incómodas de lo que imaginarse poco tiempo antes pareciera.
         Sin embargo, queridos, hay que vencer esa incomodidad, así que, haciendo mío el consejo, os informo urbi et orbi de mi decisión de no sobreseer mis actividades favoritas bajo ningún supuesto por difícil que sea de afrontar.


  2. Esta semana me he propuesto pasarme por Enforex. Me gustaría llegar, plantarme delante de Isabel y decirle: "Isabel, te agradezco muchísimo todas las oportunidades que me diste el año pasado. Aquí fui feliz y me gustaría, si se diera la oportunidad, volver a serlo en esta gran empresa que pedagógicamente tú regentas". Sin embargo, mucho me temo que para estos arrojos aún no poseo tanto denuedo, pues, por más que pienso que no tengo nada que perder, tengo un puñetero freno de mano activado que me retiene a la espera de que sea ella quien me dé señales de vida.
       En cambio, esta semana en que cumplo los 26 me he propuesto dejarme ya de apocamientos. ¡Esta semana voy! Ya os contaré cómo me sale la jugada de no sobreseer los sueños que quiero cumplir. Como primer paso iré emborrachándome ya de aquel sabio consejo de Spencer Johnson que tanto os recuerdo y que personalmente elevo a una de las preguntas de la humanidad: "¿Qué harías si no tuvieras miedo?"

lunes, 4 de febrero de 2013

DICC.266: GAZNÁPIRO

Gaznápiro: Palurdo, simplón, torpe, que se queda embobado con cualquier cosa.


   1.  Cien años de soledad, "El Quijote de nuestro tiempo" en palabras de Mario Benedetti, cuenta con una infinitud de personajes de entre los que despunta por su longevidad y su perspicacia Úrsula Iguarán, la matricarca de la familia que, con su gran conocimiento de las vicisitudes de los Buendía, sintetiza perfectamente la recuerrencia del tiempo con sus sabias palabras: "Ya esto me lo sé de memoria. Es como si el tiempo diera vueltas en redondo y hubiéramos vuelto al principio".
         Irremisiblemente me acuerdo de esta frase de la genial personaje vislumbrando los recentísimos acontecimientos del cerco a Génova 13, prohijado, defendido y alentado por la presión mediática del Grupo PRISA, y me parece estar viviendo un 13 de marzo de 2004, cuando el grupo PRISA y Producciones Rubalcaba perpetuaron una de las mayores manipulaciones de la historia en aras de cambiar el gobierno del país en las elecciones del día siguiente, que finalmente catapultaron a José Luis Rodríguez Zapatero a la presidencia del gobierno y este a la crisis social, nacional y económica más grande de los dos mil años de historia de nuestra nación.
          Huelga decir que soy el primero en criticar la corrupción del Partido Popular; es innecesario señalar que si se demostrara la culpabilidad de los imputados en el caso Bácenas o en cualquier otro, exigiré la dimisión inmediata de todos los responsables, pero ¿de verdad se instará desde PRISA a que Producciones Rubalcaba -el mismo del Gal, de Filesa, de Time Sport y de tantas otras corruptelas- llegue al gobierno de nuestro desnortado país? ¿De verdad el grupo PRISA está dispuesto a vender España a socialistas y nacionalistas a cambio de quitar al PP? Esto solo puede ocurrir cuando el gobierno del PP está formado por gaznápiros; la oposición por oportunistas, y la sociedad por inmaduros, incapaces de ver más allá de un bipartidismo podrido -fomentado por los medios de manipulación- que acabará con los pocos bienestares que aún posee nuestro país. 
           En efecto, querida Úrsula, en lugar de avanzar, "hemos vuelto al principio".


    2. Ayer estuve en visita de nostalgia y de cariño en Alcalá de Henares con mi querido Antonio, ese amigo al que últimamente veo poco, pero al que desde que lo conozco quiero mucho. La visita supuso nostalgia por lo triste y frío que resulta volver a caminar por las calles donde un día fuiste feliz, pero que quedaron vacías de sueño y henchidas de ilusiones perdidas. El cariño vino sin duda porque, aunque sientes un cierto vacío al pasear tu ciudad de otro tiempo, sientes que algo de ti quedó en esas calles, en esas esquinas y en esos mágicos rincones alcalaínos donde tienes la impresión de que quedaron detenidos tus sueños.
       Pretendía hacer la visita con carácter anónimo y no recordar a guías ni encargados de la Seguridad quién soy. Me salió bien la jugada en el Palacio de Laredo, donde tantas tardes pasé con María, la de Seguridad, pero no así tanto en el Rectorado, donde Ida y Rafa me reconocieron y preguntaron qué tal me iba mientras me cortaban la entrada que da acceso al edificio. Debí de quedar como un imbécil y un gaznápiro a sus ojos y me arrepiento de no haber tenido una actitud más sociable, pero aprendí la lección para la próxima y las siguientes: es preferible no ir de anónimo salvo que tengas la certeza plena de que no vas a ser reconocido; de lo contrario, es mucho mejor verbalizar y darte a conocer.

miércoles, 30 de enero de 2013

DICC.265: EXPELER

Expeler: Expulsar.


  1. Contemplo cada día con más estupor, no exento de indignación, la situación sociopolítica de mi querido país, al cual, si pudiera analizar con ojos desprovistos de sentimiento, denigraría como una muestra de la imbecilidad humana.
       Mientras escribo esto, el pérfido Rubalcaba y el anuente Mariano se echan en cara la corrupción de sus políticos reclamando medidas para frenarla de cara al público, mientras pactan su propia impunidad entre bambalinas.
        En el mismo Congreso se hallan siete miembros paraetarras y proeterras de Amaiur -que, recuerdo, con escasos 300.000 votos obtuvo dos escaños más que UPyD, con más de un millón cien mil personas que le dimos nuestra confianza-.
        En la ya citada sala se hallan también multitud de nacionalistas catalanes que reclaman de la "puta España" la "módica" cifra de 9.300 millones de euros -¡viva la coherencia!- a cambio de no declarar mayor guerra para sus ansias secesionistas.
         Mientras todo esto ocurre, nos enteramos de que "el duque em_Palma_do", con la complicidad y benéplacito de su suegro y su mujer, nos ha robado cantidades ingentes a los contribuyentes españoles, y nadie en Zarzuela hace nada por detenerlo.
         Ante todo esto, cabría esperar que el pueblo fuera un clamor contra esta situación, que los medios de comunicación compeliesen a expeler a esta clase dirigente y que las intenciones de voto de todos los españoles se hubieran trocado significativamente, pero... si hubiera elecciones generales hoy los dos viejos -que no grandes- partidos serían los más votados, mientras a media población se le sigue cayendo la baba de admiración con el "gran rey Juan Carlos". 
         ¡Esta sociedad no tiene solución! Requiescat in pace!


    2. Se supone que la máxima aspiración del ser humano es la consecución de la felicidad, pero cuánto me temo que los jóvenes, inconscientemente y por apocamiento, con demasiada frecuencia renunciamos a ella por medio a no conseguirla y que nuestra autoestima, consecuentemente, salga aún peor parada de lo que suele estar.
         Para conseguir la meta de la felicidad hay muchas carreteras diferentes, pero dos, queridos míos, son puntos esenciales: expeler incocusamente de nuestra vida toda aquella raíz podrida de una planta que un día quisimos hacer florecer, y no temer al fracaso. Recordad el mejor consejo que nos legó nunca Spencer Johnson en ¿Quién se ha llevado mi queso?: "¿Qué harías si no tuvieras miedo?" ¡Actuemos como si no los tuviéramos para lograr nuestros sueños!






 
       

martes, 29 de enero de 2013

DICC.264: INCONCUSO

Inconcuso: Firme, sin duda ni contradicción.


   1. Cada vez me convenzo más de que la casualidad no existe y... no, no, en este caso no son los padres. Podéis llamarle como queráis, pero sin ánimo de parecerme al protagonista de Una mente maravillosa, aumenta la frecuencia con  la que veo símbolos cuya interpretación, eso sí, a menudo me es abstrusa.
       Una de esas dizque casualidades últimas -esta bastante elocuente- ha sido la inconcusa abdicación de la reina Beatriz de Holanda en favor de su hijo, el Príncipe Guillermo: la actual ocupante del trono tiene 75 años; el príncipe heredero, 45, es decir, exactamente igual que el senecto y perlático Juan Carlos y el aseado Príncipe Felipe.
        Podría hablaros de más "casualidades" que demostrarían mi postulado de que, llámese destino, llámese Dios, llámese predestinación, nuestro futuro parece estar escrito en líneas casi siempre inaccesibles y que solo consumadas se entienden, pero, después de otra noche casi insomne y demasiadas jornadas negras en este annus horribilis, prefiero renunciar hoy a mi habitual verbosidad.


   2. Sentenciaba casi poéticamente Fernando Pessoa que si escribía lo que sentía era para disminuir la fiebre del sentir. Sinceramente, disiento con el autor portugués: cuando las verdades, las decepciones o los dolores aún se notan quemando tu interior eso no es posible, ni mucho menos recomendable. La única defensa que cabe en esas ocasiones es intentar apagar el fuego, no quemarte más dando rienda suelta a la imaginación.
       Inconcusamente, queridos, y aunque duelan las entrañas al alejarte de los sueños, a poco sentimentales que seamos, no nos queda otra: kilómetros y distancia de por medio son los únicos antídotos para el ardor de corazón y de sentimientos, para el vacío de ilusiones perdidas y para los sueños rotos.
      

lunes, 28 de enero de 2013

DICC.263: OBNUBILAR

Obnubilar: Embelesar.


  1.  Os soy plenamente sincero si manifiesto que todos los deportes, a excepción del fútbol y del ciclismo, me traen bastante sin cuidado. Ni siquiera estoy plenamente convencido de que el éxito de los deportistas españoles sea beneficioso para el país en tanto en cuanto ayudan a enmascarar los verdaderos problemas políticos o sociales en muchas ocasiones.
        Sin embargo, de acuerdo a todas las opiniones que he oído, quiero hoy reconocer públicamente al equipo español de balonmano tanto por la consecución de su segundo título mundial como por la forma de ser de sus integrantes. 
        Casi todos los periodistas deportivos, así como admiradores del balonmano como mi querida Alexandra, estaban ayer plenamente obnubilados tanto por el juego desplegado en la final como por la humildad y humanidad de los jugadores. Sin embargo, debo decir que esa foto del seleccionardor con Urdangarín no creo que sea conveniente para la reputación del equipo nacional. No obstante, ¡enhorabuena a todos los aficionados al balonmano!


  2.  No recuerdo si os confesé en alguna entrada que ayer, día 27 de enero de 2013, tenía una cita junto al Puente Romano de Salamanca para obnubilarme en buena compañía con esa belleza incomparable que es la luna llena reflejada sobre el río Tormes. No pretendo aburriros ni reabrir el tema, tan solo os resumo con decepción que finalmente dicha cita no se llevó a cabo. 
       Por ello, con dolor, escepticismo y esa cierta intriga del 'qué hubiera pasado' que suele quedar cuando la boca se te vacía de sueños, escribí un pequeño relato en nombre de nuestro satélite que aquí comparto con vosotros:

        "Me han cantado que soy un globo que escapó de unas manos infantiles; cierto poeta peruano poetizó que era blanca piedra que volé de un puntapié; he sido carne de escarnio de futuristas y, según tengo entendido, aún soy sueño de románticos.
        Tantos apelativos, sueños, dardos y confidencias he recibido a lo largo de mi existencia que si un día me diera por confesar sería también llamada lecho de futuros, desvelo de conciencias, purgatorio de promesas y cementerio de sueños.
        Atentamente,
        Selene."

viernes, 25 de enero de 2013

DICC.262: HOLLAR

Hollar: Pisar dejando señal de la pisada, abatir, humillar, despreciar.


    1. El Cristianismo tiene una de sus más firmes creencias en que quien haga el bien recibirá premio de paraíso, mientras que el ser malvado encontrará cuita de infierno en el más allá; convicción que, en términos vulgares, encontraría su formulación en el popular "a todo cerdo le llega su San Martín".
         Esta sentencia es perfectamente aplicable al sancta santórum de las lavanderías cerebrales; a ese medio periodístico que -dicen- es el más leído de España; sí, sí, me estoy refiriendo a El País.
         Ayer el referido diario español abría con una gran "primicia" internacional: la supuesta foto de un Hugo Chávez entubado, prácticamente a la espera de la visita de Tanathos. Sin embargo, la foto en cuestión resultó un engaño que compraron los "inteligentísimos" mandamases de PRISA por el "modiquísimo" precio de 30.000 euros.
         Si a la pérdida de reputación consecuente le añadimos la denuncia interpuesta por el gobierno interino de Venezuela obtenemos el mejor cóctel imaginable para los enemigos de este dizque medio informativo: su honor hollado por los dictatoriales dirigentes venezolanos a los que tantas veces y tan injustamente han defendido ante la opinión pública española.
          En efecto, parece que "a todo cerdo le llega su San Martín".

   
   2. Quiero hoy públicamente elevar un reconocimiento a Albert Rivera y a su grupo parlamentario -Ciudadanos- por ser el último baluarte de España y de la Constitución Española que parece quedar en el Parlamento catalán.
        El abrigo a la nación española que llevó a cabo el referido político fue tan somero como decidido, aunque desgraciadamente, tan desoído cuan ignorado por parte del gobierno central.
        Señor Mariano Rajoy, si aún no ha interiorizado que el problema de Cataluña es un abierto desafío a la nación que hollará nuestra reputación internacional salvo que encuentre una respuesta decidida por su parte, debe presentar su dimisión de inmediato; si no quiere gobernar -sinónimo de 'actuar', le recuerdo-, deje lugar a quien muestra arrojo para hacerlo. Albert Rivera es un buen ejemplo.

miércoles, 23 de enero de 2013

DICC. 261: PERLÁTICO

Perlático: Persona que padece debilidad muscular y temblor, producidos por la mucha edad o por otras causas.

  1. Hay ciertas personas por las que siento un gran cariño y una considerable admiración. Normalmente me ocurre con aquellas que poseen cualidades que yo quisiera tener, pero de las que adolezco por completo -véanse la aptitud para cantar o la destreza para la pintura.- Sin embargo, hay otras personas por encima de ellas en la escala de mi admiración que directamente tienen un acceso directo a la vitrina de mi corazón: son todos aquellos voluntarios que se entregan en cuerpo y alma a una causa, especialmente aquellos que cuidan de personas mayores, sean estas perláticas o estén atacadas por el alzhéimer, el párkinson o simplemente por la senectud. ¡Mi enhorabuena y reconocimiento para todos vosotros!

 
  2. Don Juan Carlos de Borbón, el que un día fue calificado de "breve", lleva ya 37 años al mando de la jefatura del Estado. Y... digo yo... ¿qué ve de bueno la población en el sucesor de Franco, un señor que asesinó a su hermano escopeta en mano, gana casi 300.000 euros al año sin gastar nada, tiene innumerables posesiones, intercedió por su yerno en el saqueo a todos los españoles, goza de una impunidad total y posee una vida matrimonial tan poco aseada?
       Si se me argumenta que es un buen representante de España, recordaré sus estrepitosas caídas, causa de su estado perlático, o sus numerosas meteduras de pata, muy propias -eso sí- de un país, como bien diría Machado, "de charanga y pandereta".
      Me viene ahora a la memoria la frase que tan célebre hizo a Aznar en 1995: ·"Váyase, señor ... Juan Carlos".