Versado: Ejercitado, práctico, instruido.
1. En el decimosexto capítulo de La misteriosa llama de la Reina Loana, Umberto Eco nos cuenta la valentía de unos personajes, que, "como los que no tienen nada que perder, se habían vuelto peligrosos". Reconozco que cuando leí dicha aseveración con mi ingenuidad de 19 años, me pareció excesivo argüir el arrojo de los personajes por el simple hecho de no tener nada que perder; consideraba entonces que se requería de cierta cualidad inherente a la persona para ser valiente.
Hoy, en cambio, algo más versado en los sinsabores de la vida, estoy plenamente convencido de la veracidad de la cita. A las tres entrevistas de comercial a las que he acudido en este mes, en tres ciudades españolas diferentes -Alicante, Madrid y Salamanca-, he acudido con la sensación de no tener nada que perder y sí, cual espíritu quijotesco, mucha justicia que repartir en base a preguntas o a posteriores denuncias públicas de sus quehaceres.
Si, como os confesaba hace unos días, lo de Alicante me pareció un engaño a mano encubierta, lo de Madrid no me pareció menos repelente, cuando el viernes pasado, para empezar, la persona que había de realizarme la entrvista, directamente apareció una hora después de nuestra cita. Sin embargo, todo ello son nimiedades paragonándolo con la deleznable actitud sufrida hoy en la ciudad charra.
Había recibido anteayer una citación donde se me pedía que, en caso de querer acudir a la entrevista, enviara un código y los años que tenía a una dirección electrónica allí indicada; sí, sí, un código como si de ovejas se tratara, y la información de la edad, como si la virtud dependiese de los datos del DNI. La sorpresa parecía aún mayor cuando la citación tenía lugar en el bar Lorien (al menos en Madrid y en Alicante la empresa tenía una sede física), pero, como persona que no tiene nada que perder, allí he acudido puntual en espera de la ya clásica impuntualidad del entrevistador. Llegaba a eso de las 9.15 una persona tan trajeada como prepotente que, sin siquiera saludar a los que allí estábamos, tomaba asiento y con una actitud soberbia, comenzaba a realizar ciertas anotaciones en un papel. Un tiempo después y ante el rumor creciente de los allí presentes y las bromas acerca de la multitud de personas por parte del indigno camarero, el mandamás trajeado se ha dignado a dirigirnos la palabra para lo cual, incluso, en un alarde de buenos modos, se ha puesto de pie: "Sabéis para qué venís, ¿no? ¿A alguien le han explicado el trabajo?". Ante el elocuente silencio, como si no fuera competencia suya la explicación, ha querido librarse de una gran cantidad de personas, que, sin duda, le estaban ya molestando en exceso -es que, mira que mezclarse tanto tiempo con la plebe...-. Para ello ha vuelto a vociferar: "A ver, que todos sepáis que no hay sueldo fijo, que todo va a base de comisiones". Tras las proféticas palabras, entre murmuraciones y maledicencias, más de tres cuartas partes de las personas se han marchado, lo que ha celebrado el heroico personaje con una amplia sonrisa triunfadora. Habiendo quedado ya solo cuatro, una chica ha preguntado si al menos hacían contrato y ante la respuesta afirmativa nos hemos quedado finalmente cuatro para rellenar un formulario que nos ha pasado. Tras hacerlo, nos explica el trabajo en aproximadamente un minuto, el cual, según él, no consiste más que en acudir a clientes de Iberdrola, puerta a puerta, y ofrecerles pagar menos con un cambio de servicio. Evidetemente, dicha no-explicación, requería de más aclaraciones que han pedido unos chicos allí presentes para patente desdicha del mandamás, a lo cual mostrándose ya altivo, arrogante y ferozmente necio, ha sentenciado que "hombre, está clarísimo para quien lo entiende, pero para quien no... no se puede hacer nada".
Mirad, queridos, como solo hace tres horas que he padecido a dicho aborto de la naturaleza ante mis ojos y aún me produce efectos eméticos referirme a su trato, me abstengo de adjetivar. Tan solo os aclaro unos últimos datos para que os hagáis una idea fidedigna del engaño del dizque trabajo: el aprendizaje de esta tan ardua labor precisa de 22 ó 23 horas junto a su Magestad, el horario innegociable es de 9.30 a 20.30 y, por supuesto, el contrato no está dado de alta en la Seguridad Social; es simplemente un engaño mercantil; digo... contrato.
2. "No hay remedio. La regeneración de la democracia española no se va a producir nunca porque quienes tendrían que liderar ese proceso en condiciones de normalidad no están dispuestos a hacerlo. Los grandes partidos políticos españoles han cogido la postura desde hace muchos años y no van a cambiar." Así de negativa y de cierta incia hoy su artículo en El Mundo, una persona tan versada en la vida política española como Victoria Prego.
La situación de la política española, hoy que se cumplen dos años de la infausta llegada al poder de Mariano Rajoy, es sencillamente tan deleznable y poco esperanzadora con los viejos partidos como muestra doña Victoria en su artículo. Tal vez como epítome perfecto de lo que sentencia puede argumentarse la actitud de ayer de los viejos partidos en el nombramiento del Gobierno de los Jueces. Un país donde los jueeces son nombrados por los políticos no es, ni más ni menos, que el asesinato de las tesis de Montesquieu y la coronación definitiva de la perpetuación de la injusticia. Pero, como España es diferente, siempre hay más: tradicionalmente el partido en el gobierno era quien nombraba a los jueces de este órgano. Sin embargo, para perpetuarse en una absurda e indecente alternancia, PP y PSOE pactaron hace tiempo repartirse los jueces para que, de esta manera, el viejo partido de Pablo Iglesias encubriera los delitos de los de la calle Génova y los de la calle Génova no denunciaran los actos corruptos de los de Ferraz. Ante dicho nombramiento clamaban ayer por la mañana Izquierda Unida, el Partido Nacionalista Vasco y Convergencia y Unión. Estos mismos por la tarde se felicitaban por el nombramiento de los jueces, que, sin lugar a dudas -quién podría dudarlo-, garantizaría la independencia de la justicia. ¿Qué había pasado en el ínterin?, ¿habían tomado una pastilla contra sus ideales?, ¿había surtido efecto cierta sustancia ingerida? Ojalá. La razón de su cambio es mucho más mezquina: los viejos partidos habían dejado a extremistas de izquierdas y nacionalistas formar parte del trozo de tarta que se repartían, permitiéndoles que nombraran a un juez y comprando de esta manera su silencio frente a otras corrupciones a la vez que les garantizaban amparo legal para tapar sus vergüenzas.
¿Quién quedó fuera de este ataque a la regeneración democrática? De nuevo, el único y verdadero partido que apuesta por ello: Unión, Progreso y Democracia, que, mientras no me demuestre lo contrario, es la única alternativa política en este país.
miércoles, 20 de noviembre de 2013
sábado, 16 de noviembre de 2013
DICC.303: FERAZ
Feraz: Fértil, copioso de frutos.
1. Quiero hoy públicamente hacer un reconocimiento a la labor pedagógica de una gran empresa llamada Ipsigrap. Es un instituto de grafología, que, amén de ofrecer cursos formativos para hacer psicografológos y atender las diversas necesidades de estos cuando ya cuentan con la Licenciatura -cursos de Pericia Caligráfica, de Informes Psicografológicos, etc...-, ofrece realizar análisis grafológicos a quien desee conocerse por este medio.
Ahora, dando un paso más, ha creado una página de Facebook, en la que, con todo el rigor que caracteriza a la empresa, trata de acercar la disciplina grafológica -todavía injustamente soslayada o ultrajada desde determinados ámbitos- al común de los mortales. Aquí os dejo el interesante enlace: https://www.facebook.com/Ipsigrap?fref=ts
Nos confesaba hoy Carlos, el director de la academia, su deseo de iniciar un proyecto a manera de bolsa de trabajo para los formados en Ipsigrap que deseen empezar a desarrollarse profesionalmente en este campo. Lo decía, con el deseo de aprovechar la sinergia positiva actual de la empresa, en previsión de que algún día las clases no estén tan llenas o el interés por la materia sea menor, pero, queridos míos, cuando se pone el empeño, la profesionalidad y el trato humano que os caracterizan, es prácticamente imposible que acabe ese ciclo feraz, que, lejos de terminarse, no hará sino crecer.
¡Seguid así, queridos amigos de Ipsigrap, y seguiréis contando con el apoyo de todos vuestros conocidos! Desde aquí, mi reconomiento más afectuoso para todos vosotros.
2. Recuerdo como se recuerdan las enseñanzas de un maestro cómo Vicente del Bosque hace unos meses contestó a las réplicas de un periodista que acusaba a España de jugar mal, sentenciando que los españoles tenemos demasiada facilidad para convertirnos en "nuevos ricos".
Sinceramente creo que, si bien el ser hispánico tiene algo de particular -como esa tendencia a no madrugar o a cenar cuando toda Europa duerme a pierna suelta-, el mal de los "nuevos ricos" es lugar común de la humanidad, que, por regla general, adolece de no disfrutar más el presente cuando es feliz y darse cuenta solo de ello cuando la felicidad o el bien son ya marchados. Yo, que como humano, no me erijo en salvedad a la regla, siempre me he considerado en cambio una excepción en un ámbito de mi vida: en toda la dicha derramada en mis etapas en Enforex. Allí, sin necesidad de perder ese bien, he sido siempre plenamente consciente de mi felicidad; ha sido indisoluble mi sonrisa e indisimulable mi deseo de permanecer congelado en el tiempo. Y así, puedo confesaros que este verano me lo he pasado en continua tensión pensando que la botella de la felicidad se acabaría de una semana a otra dadas las vacas anoréxicas que rodeaban la empresa, pero que finalmente todo el verano fue un período feraz, ya que, a excepción de una semana -que para más inri aproveché para hacer un deseado curso en Santander-, estuve ininterrumpidamente en la casa de mi dicha desde el 24 de junio hasta el 13 de septiembre.
Ahora, dos meses después de mi salida y con estos días tan otoñales que se ciernen sobre mi vacuo futuro contratil, no sabéis, queridos míos, cuánto añoro esos estresados, pero dichosísimos días veraniegos.
1. Quiero hoy públicamente hacer un reconocimiento a la labor pedagógica de una gran empresa llamada Ipsigrap. Es un instituto de grafología, que, amén de ofrecer cursos formativos para hacer psicografológos y atender las diversas necesidades de estos cuando ya cuentan con la Licenciatura -cursos de Pericia Caligráfica, de Informes Psicografológicos, etc...-, ofrece realizar análisis grafológicos a quien desee conocerse por este medio.
Ahora, dando un paso más, ha creado una página de Facebook, en la que, con todo el rigor que caracteriza a la empresa, trata de acercar la disciplina grafológica -todavía injustamente soslayada o ultrajada desde determinados ámbitos- al común de los mortales. Aquí os dejo el interesante enlace: https://www.facebook.com/Ipsigrap?fref=ts
Nos confesaba hoy Carlos, el director de la academia, su deseo de iniciar un proyecto a manera de bolsa de trabajo para los formados en Ipsigrap que deseen empezar a desarrollarse profesionalmente en este campo. Lo decía, con el deseo de aprovechar la sinergia positiva actual de la empresa, en previsión de que algún día las clases no estén tan llenas o el interés por la materia sea menor, pero, queridos míos, cuando se pone el empeño, la profesionalidad y el trato humano que os caracterizan, es prácticamente imposible que acabe ese ciclo feraz, que, lejos de terminarse, no hará sino crecer.
¡Seguid así, queridos amigos de Ipsigrap, y seguiréis contando con el apoyo de todos vuestros conocidos! Desde aquí, mi reconomiento más afectuoso para todos vosotros.
2. Recuerdo como se recuerdan las enseñanzas de un maestro cómo Vicente del Bosque hace unos meses contestó a las réplicas de un periodista que acusaba a España de jugar mal, sentenciando que los españoles tenemos demasiada facilidad para convertirnos en "nuevos ricos".
Sinceramente creo que, si bien el ser hispánico tiene algo de particular -como esa tendencia a no madrugar o a cenar cuando toda Europa duerme a pierna suelta-, el mal de los "nuevos ricos" es lugar común de la humanidad, que, por regla general, adolece de no disfrutar más el presente cuando es feliz y darse cuenta solo de ello cuando la felicidad o el bien son ya marchados. Yo, que como humano, no me erijo en salvedad a la regla, siempre me he considerado en cambio una excepción en un ámbito de mi vida: en toda la dicha derramada en mis etapas en Enforex. Allí, sin necesidad de perder ese bien, he sido siempre plenamente consciente de mi felicidad; ha sido indisoluble mi sonrisa e indisimulable mi deseo de permanecer congelado en el tiempo. Y así, puedo confesaros que este verano me lo he pasado en continua tensión pensando que la botella de la felicidad se acabaría de una semana a otra dadas las vacas anoréxicas que rodeaban la empresa, pero que finalmente todo el verano fue un período feraz, ya que, a excepción de una semana -que para más inri aproveché para hacer un deseado curso en Santander-, estuve ininterrumpidamente en la casa de mi dicha desde el 24 de junio hasta el 13 de septiembre.
Ahora, dos meses después de mi salida y con estos días tan otoñales que se ciernen sobre mi vacuo futuro contratil, no sabéis, queridos míos, cuánto añoro esos estresados, pero dichosísimos días veraniegos.
martes, 12 de noviembre de 2013
DICC.302: PRENDARSE
Prendarse: Aficionarse, enamorarse de algo o de alguien.
1. Quiero hoy compartir con vosotros, queridos míos, una de las mejores experiencias de este pasado verano: el camino de Santiago, realizado junto a mi dilecta Sónia entre el 15 y el 21 de septiembre. Fueron en total más de quinientos kilómetros en bici en siete días; hubo puertos duros, pájaras considerables y percances varios, pero ante todo fue una excelente experiencia de turismo y de unión.
Inicialmente estaban presupuestados 444 kilómetros, que son los que separan Salamanca de Santiago, pero, a causa de una caída en la que salvé la vida pero perdí todo lo que llevaba conmigo, hubimos de cambiar la ruta e ir en la tercera etapa a León en aras de que, al menos, pudiera hacerme de nuevo con el DNI y sacar algo de dinero, con lo que finalmente tuvimos que hacer más de cien kilómetros más y parar menos de lo deseado en las etapas.
Aun así, el Camino fue una maravillosa forma de conocer pueblos que de otra manera estoy convencido de que nunca se conocerían. Recuerdo a este respecto con especial cariño la parada en Tierra del Cubo del Vino, con los sueños aún vírgenes y el trasero todavía intacto; la belleza benaventina, poco disfrutada por el trauma y los trámites consecuencia de la caída; la recta interminable de confesiones y de contrarreloj camino de León; la belleza imponente de Astorga, donde Gaudí volvió a enamorar al mundo; la elegante Ponferrada, con su paseo medieval entre un castillo y un reloj; la subida interminable a O Cebreiro, donde se tocan las nubes y los sueños con la palma de la mano; la bajada a Portomarín, que sorprende en medio de tanto repecho lucense, y, cómo no, la llegada a Santiago, con esa ilusión que solo los peregrinos conocemos. Sin embargo, por encima de todos estos hermosos lugares, si tengo que recordar con especial cariño un lugar, de nuevo destaco León, esa ciudad que ya me prendó la primera vez que la vi, y que confirmó mis mejores cariños en segunda visita. Metereología aparte, me parece la ciudad ideal por su tamaño, no demasiado pequeño pero tampoco grande; por su arquitectura, con las imponentes Catedral y Casa Botines; por su historia, presente tanto en el Parador de San Marcos como en San Isidoro; por sus bellos rincones, como el Jardín del Cid o las recoletas calles del Barrio Húmedo.
Por todo ello, León: encantado de haber coincidido contigo de nuevo en el Camino y.... ¡hasta la próxima!
2. Hoy, doce días después de la última clase a Bruna, he vuelto a desempeñarme como profesor, aunque haya sido solo una hora en una clase particular de Lengua impartida al hijo de un amigo y compañero de trabajo de Jorge, el actor que desempeña el papel de Novio en Bodas de sangre -sí: Salamanca es un pueblo-.
Os parecerá mentira, pero estoy tan prendado de mi profesión que tan solo doce días después ya tenía un mono impresionante de impartir clase. Hoy hemos estado sentando las bases de los fundamente teórico-prácticos de la sintaxis más elemental para mañana trabajar directamente sobre el comentario de texto. Pensando en textos recomendables que, amén de interesantes desde el punto de vista lingüístico, vehiculen un conocimiento provechoso para un joven de dieciocho años, me he topado con uno periodístico de Cristina Fallarás del pasado sábado, que creo que puede ser provechoso para todos nosotros, tan tristemente absorbidos por las redes sociales. Por si puediera interesar, aquí adjunto el enlace. ¡¡Grande, Cristina!!
http://www.elmundo.es/opinion/2013/11/09/527e70ef0ab740bd188b4572.html.
1. Quiero hoy compartir con vosotros, queridos míos, una de las mejores experiencias de este pasado verano: el camino de Santiago, realizado junto a mi dilecta Sónia entre el 15 y el 21 de septiembre. Fueron en total más de quinientos kilómetros en bici en siete días; hubo puertos duros, pájaras considerables y percances varios, pero ante todo fue una excelente experiencia de turismo y de unión.
Inicialmente estaban presupuestados 444 kilómetros, que son los que separan Salamanca de Santiago, pero, a causa de una caída en la que salvé la vida pero perdí todo lo que llevaba conmigo, hubimos de cambiar la ruta e ir en la tercera etapa a León en aras de que, al menos, pudiera hacerme de nuevo con el DNI y sacar algo de dinero, con lo que finalmente tuvimos que hacer más de cien kilómetros más y parar menos de lo deseado en las etapas.
Por todo ello, León: encantado de haber coincidido contigo de nuevo en el Camino y.... ¡hasta la próxima!
2. Hoy, doce días después de la última clase a Bruna, he vuelto a desempeñarme como profesor, aunque haya sido solo una hora en una clase particular de Lengua impartida al hijo de un amigo y compañero de trabajo de Jorge, el actor que desempeña el papel de Novio en Bodas de sangre -sí: Salamanca es un pueblo-.
Os parecerá mentira, pero estoy tan prendado de mi profesión que tan solo doce días después ya tenía un mono impresionante de impartir clase. Hoy hemos estado sentando las bases de los fundamente teórico-prácticos de la sintaxis más elemental para mañana trabajar directamente sobre el comentario de texto. Pensando en textos recomendables que, amén de interesantes desde el punto de vista lingüístico, vehiculen un conocimiento provechoso para un joven de dieciocho años, me he topado con uno periodístico de Cristina Fallarás del pasado sábado, que creo que puede ser provechoso para todos nosotros, tan tristemente absorbidos por las redes sociales. Por si puediera interesar, aquí adjunto el enlace. ¡¡Grande, Cristina!!
http://www.elmundo.es/opinion/2013/11/09/527e70ef0ab740bd188b4572.html.
jueves, 7 de noviembre de 2013
DICC.301: CORTAPISA
Cortapisa: Obstáculo, dificultad.
1. Como os dije, poco a poco os iría poniendo al día de mis quehaceres en estos meses desaparecido del blog por las numerosas ocupaciones laborales.
Empiezo hoy hablándoos de una joven brasileña, que sin lugar a dudas, ha sido una de las personas más importantes en estos últimos cien días de mi vida, desde que el 12 de agosto apareció en mi clase de B1. Esa misma tarde haría el Citytour y, si bien poco después cambiaría de clase, la semana del 19 al 23 de agosto volveríamos a coincidir en la que yo defino como la mejor clase del verano, con mis añoradísimos Kaoru, Lily, Ana, Camila y, cómo no, esta brasileña excelente llamada Bruna Franco Ramalho.
Esa misma semana me preguntó si daba clases particulares fuera de Enforex y, desde esa semana, fue mi alumna extraoficial. Después, cuando mi situación personal empezó a tornarse asaz negativa con la caída en el Camino, la traición de las alemanas y mi final de CORPES, no solo siguió siendo mi alumna, sino y sobre todo, mi mánager proporcionándome alumnos particulares como Daniel, Clenia o Mariana. Sin embargo, por encima de esas ayudas que solo Dios sabe cuánto agradezco, me quedo con sus impresionantes calidad y calidez humanas, una calidad y una calidez que me hacen decirte, sin ninguna cortapisa, querida Bruna, que te echo mucho de menos y que eres y has sido mi alumna favorita de 2013, amén de una grandísima amiga y un excelente descubrimiento humano.
Como te dije el sábado en la triste despedida de Barajas, esto no es un adiós; es simplemente un hasta luego, pues las personas que quieren, siempre se encuentran dos veces en la vida.
2. Pocas veces como ayer cuando volví de nuevo casi seis días después de haber partido, he sentido a Salamanca como algo tan propio, como un lugar tan inherente, como un edén tan querido. Os cuento, queridos: Hace tres días tenía una entrevista de trabajo en Alicante y, por haber pasado la primera parte, hube de quedarme en dicha ciudad mediterránea para hacer una segunda prueba el martes, después de estar todo el día bajo supervisión de un comercial. No puedo decir que lo pasara mal el martes en Alcoy, pero tampoco sentía que fuera un trabajo para mí. No obstante, como sabéis, dada mi situación cuasidesesperada, estaba dispuesto a aceptar el empleo si me lo daban, siempre y cuando, por supuesto, fuera legal. Y así, con esa sensación peligrosa de no tener nada que perder, fui a la segunda y última entrevista el martes a eso de las 19.40. En menos de cinco minutos, me dijeron que estaba contratado y, sin entender mis circunstancias de que yo estaba en Alicante solo para una entrevista y no tenía nada allí, me instaron a estar a las 7:50 del día siguiente con camisa, corbata, zapatos, etc... Ante la imposibilidad de que razonaran conmigo acerca de la dificultad de encontrar todo eso a esa hora en una ciudad desconocida, opté por hacer una interrogación evidente: "Muchas gracias por la oportunidad, pero si me permiten una pregunta: ¿cuándo firmo el contrato? ¿Qué tipo de contrato es? Me gustaría tener alguna información al respecto de las condiciones económico-legales". En ese momento, como si nos hubiéramos enterado de que Rubalcaba había ganado las elecciones, los rostros del comercial y el jefe se congelaron mirándose entre ellos -es que, ¡joder!, ¡mira que preguntar un trabajador por un contrato! ¿Dónde se habrá visto semejante afrenta?-. Por fin, pasados dos segundos de silencio, el jefe me contestó, muy locuaz, pero poco convincentemente: "Bueno, yo mañana llamo al asesor y todo eso ya lo aclaramos mañana a las 7:50".
Y así, con esa sensación de agobio, de desnortamiento y de desconfianza, salí de la oficina directo a una tienda de ropa para adquirir camisa, corbata y demás necesidades para el día siguiente. Ahora ya solo faltaba sacar dinero y buscar un lugar donde pasar la noche. Con esa pretensión me dirigí al cajero de Bankia, que, por primera vez en mi vida, se tragó mi tarjeta. Aquello ya sí que lo interpreté como el símbolo definitivo: llamé a mi dilecta Rosa a eso de las 20:30 al borde de un ataque de nervios, le expliqué todo el día, así como mi situación presente, y le pedí que sin cortapisa alguna, me dijera todo lo que pensaba al respecto con la franqueza que la caracteriza. Hecho eso y escuchando lo que quería para terminar de convencerme, lo tuve clarísimo: mi salida era marchar de Alicante cuanto antes, aceptar su ayuda y coger el primer autobús rumbo a Madrid.
Y aquí estoy de nuevo -aunque tal vez por poco tiempo ya- en Salamanca, habiendo aprendido mucho estos dos días en Alicante, pero, habiendo aprendido al modo de Pascual Duarte, es decir, no lo que se debe, sino lo que no se debe hacer; no cómo fiarte de la gente, sino a desconfiar plenamente de ella.
Al final, a día de hoy, solo sé que tendría que intentar vender una portabilidad a Jazztel, que no me iban a hacer contrato legal y que me trataron de una forma indigna cuando intenté exponer mi realidad y por qué me vendría mejor empezar a trabajar el lunes. Ni siquiera sé para qué empresa de intemediación iba a trabajar: no sé su nombre ni el de los jefes, pero sí la dirección: "Doctor Just, 48. Bajo. Alicante". En la presente entrada, inserto la etiqueta de la dirección para que si alguien se encuentra en situación análoga a la mía y esta empresa contacta con él, tenga claro de antemano la catadura inmoral de esta gentuza.
1. Como os dije, poco a poco os iría poniendo al día de mis quehaceres en estos meses desaparecido del blog por las numerosas ocupaciones laborales.
Empiezo hoy hablándoos de una joven brasileña, que sin lugar a dudas, ha sido una de las personas más importantes en estos últimos cien días de mi vida, desde que el 12 de agosto apareció en mi clase de B1. Esa misma tarde haría el Citytour y, si bien poco después cambiaría de clase, la semana del 19 al 23 de agosto volveríamos a coincidir en la que yo defino como la mejor clase del verano, con mis añoradísimos Kaoru, Lily, Ana, Camila y, cómo no, esta brasileña excelente llamada Bruna Franco Ramalho.
Esa misma semana me preguntó si daba clases particulares fuera de Enforex y, desde esa semana, fue mi alumna extraoficial. Después, cuando mi situación personal empezó a tornarse asaz negativa con la caída en el Camino, la traición de las alemanas y mi final de CORPES, no solo siguió siendo mi alumna, sino y sobre todo, mi mánager proporcionándome alumnos particulares como Daniel, Clenia o Mariana. Sin embargo, por encima de esas ayudas que solo Dios sabe cuánto agradezco, me quedo con sus impresionantes calidad y calidez humanas, una calidad y una calidez que me hacen decirte, sin ninguna cortapisa, querida Bruna, que te echo mucho de menos y que eres y has sido mi alumna favorita de 2013, amén de una grandísima amiga y un excelente descubrimiento humano.
Como te dije el sábado en la triste despedida de Barajas, esto no es un adiós; es simplemente un hasta luego, pues las personas que quieren, siempre se encuentran dos veces en la vida.
2. Pocas veces como ayer cuando volví de nuevo casi seis días después de haber partido, he sentido a Salamanca como algo tan propio, como un lugar tan inherente, como un edén tan querido. Os cuento, queridos: Hace tres días tenía una entrevista de trabajo en Alicante y, por haber pasado la primera parte, hube de quedarme en dicha ciudad mediterránea para hacer una segunda prueba el martes, después de estar todo el día bajo supervisión de un comercial. No puedo decir que lo pasara mal el martes en Alcoy, pero tampoco sentía que fuera un trabajo para mí. No obstante, como sabéis, dada mi situación cuasidesesperada, estaba dispuesto a aceptar el empleo si me lo daban, siempre y cuando, por supuesto, fuera legal. Y así, con esa sensación peligrosa de no tener nada que perder, fui a la segunda y última entrevista el martes a eso de las 19.40. En menos de cinco minutos, me dijeron que estaba contratado y, sin entender mis circunstancias de que yo estaba en Alicante solo para una entrevista y no tenía nada allí, me instaron a estar a las 7:50 del día siguiente con camisa, corbata, zapatos, etc... Ante la imposibilidad de que razonaran conmigo acerca de la dificultad de encontrar todo eso a esa hora en una ciudad desconocida, opté por hacer una interrogación evidente: "Muchas gracias por la oportunidad, pero si me permiten una pregunta: ¿cuándo firmo el contrato? ¿Qué tipo de contrato es? Me gustaría tener alguna información al respecto de las condiciones económico-legales". En ese momento, como si nos hubiéramos enterado de que Rubalcaba había ganado las elecciones, los rostros del comercial y el jefe se congelaron mirándose entre ellos -es que, ¡joder!, ¡mira que preguntar un trabajador por un contrato! ¿Dónde se habrá visto semejante afrenta?-. Por fin, pasados dos segundos de silencio, el jefe me contestó, muy locuaz, pero poco convincentemente: "Bueno, yo mañana llamo al asesor y todo eso ya lo aclaramos mañana a las 7:50".
Y así, con esa sensación de agobio, de desnortamiento y de desconfianza, salí de la oficina directo a una tienda de ropa para adquirir camisa, corbata y demás necesidades para el día siguiente. Ahora ya solo faltaba sacar dinero y buscar un lugar donde pasar la noche. Con esa pretensión me dirigí al cajero de Bankia, que, por primera vez en mi vida, se tragó mi tarjeta. Aquello ya sí que lo interpreté como el símbolo definitivo: llamé a mi dilecta Rosa a eso de las 20:30 al borde de un ataque de nervios, le expliqué todo el día, así como mi situación presente, y le pedí que sin cortapisa alguna, me dijera todo lo que pensaba al respecto con la franqueza que la caracteriza. Hecho eso y escuchando lo que quería para terminar de convencerme, lo tuve clarísimo: mi salida era marchar de Alicante cuanto antes, aceptar su ayuda y coger el primer autobús rumbo a Madrid.
Y aquí estoy de nuevo -aunque tal vez por poco tiempo ya- en Salamanca, habiendo aprendido mucho estos dos días en Alicante, pero, habiendo aprendido al modo de Pascual Duarte, es decir, no lo que se debe, sino lo que no se debe hacer; no cómo fiarte de la gente, sino a desconfiar plenamente de ella.
Al final, a día de hoy, solo sé que tendría que intentar vender una portabilidad a Jazztel, que no me iban a hacer contrato legal y que me trataron de una forma indigna cuando intenté exponer mi realidad y por qué me vendría mejor empezar a trabajar el lunes. Ni siquiera sé para qué empresa de intemediación iba a trabajar: no sé su nombre ni el de los jefes, pero sí la dirección: "Doctor Just, 48. Bajo. Alicante". En la presente entrada, inserto la etiqueta de la dirección para que si alguien se encuentra en situación análoga a la mía y esta empresa contacta con él, tenga claro de antemano la catadura inmoral de esta gentuza.
lunes, 28 de octubre de 2013
DICC.300: EXTEMPORÁNEO
Extemporáneo: Impropio del tiempo en que sucede o se hace.
1. 100 Montaditos es una cadena de restaurante-cervecerías que ha poco tiempo emergió en el panorama nacional y realmente "la lió", como rezan infinidad de carteles promocionales en sus locales. Si la política de un montadito a un euro ya fue realmente rentable para sus arcas, desde el mes pasado la revolución ha sido aún mayor al dejar cada montadito a 0,50 los lunes.
Yo he comido o cenado en varias ocasiones en estos locales que descubrí en Santander el año pasado y, si bien es verdad que no se trata de una calidad suprema, he quedado bastante satisfecho tanto con el servicio como con la materia prima.
Sin embargo, esta mañana su política comercial me ha decepcionado con creces. Caminaba por la salmantina calle Toro en mi curriculeo semanal cuando, al toparme con un Montaditos, he pensado en dejarles un currículum vítae, mas cuál ha sido mi sorpresa al ver el cartel que tenían colocado en la ventana, que adjunto en el presente artículo.
¿No os parece, queridos lectores, que un cartel sexista como este es algo absolutamente extemporáneo? ¿No créeis que en el mundo globalizado que habitamos debiera ser penada la política sexista y masculinamente discriminatoria de esta empresa? ¿Acaso un varón sirve peor los montaditos que una mujer?, ¿o se trata de la perpetuación de la absurda política falsamente igualitaria de Rodríguez Zapatero? Sea como sea, 100 Montaditos, hoy me has decepcionado.
2. Uno de los sitios adonde he llevado el currículum esta mañana ha sido al colegio de las Jesuitinas, en el que mi querida Teresa lleva trabajando más de tres décadas como profesora de lengua.
He llegado sobre las 11.25, hora en la que todos los chicos estaban en el patio y me ha gustado quedarme un ratillo observándolos y retrotrayéndome con la mente una década, cuando se me abrió la puerta de las segundas oportunidades al llegar al añoradísimo centro de Jesús Maestro donde tan feliz fui, donde tanta humanidad aprendí y donde tantos buenos valores intenté copiar. Y casi de inmendiato me ha venido a la mente con saudade mi madrina teresiana, la hermana Margarita, que tanto me ayudó en mis primeros pasos allí regalándome las zapatillas del cariño; me he retrotraído hasta ese primer año compartido con Alfonso, con quien tanto reí; he recordado a Ancor, a Che, a Lourdes, a Guiomar y, cómo no, esas dos convivencias de amistad y de fe en Toledo con el carismático Quillo como perfecto anfitrión.
Y después de sentir tanta nostalgia y de sonreír por el bonito recuerdo, he sentido mucha lástima al acordarme de un Cuarto de hora -momento de reflexión cristiana que hacíamos a las nueve y media- en el que Lola, con su particular forma de ver el mundo, nos argumentó que en la sociedad de 2003 era un contravalor el estudio, ya que lo realmente popular y valorable entre los jóvenes era no estudiar.
Una década después, muchos de esos vagos y maleantes están trabajando y, en el peor de los casos, dirigiendo empresas y aplicando la política que a ellos les ha funcionado: la sobrevaloración de lo popular en detrimento de la calidad.
Así las cosas, en la España actual una tal Belén Esteban cobra miles de euros por ir a un plató televisivo sin saber hablar, mientras expertos en oratoria viven de la caridad o de las ayudas de sus conciudadanos; España es el país peor formado según el informe PISA, y los asesinos terroristas son excarcelados y cobran 6.000 euros en virtud de una dizque sentencia judicial.
Cuando en una sociedad la virtud -no ya el estudio- es un valor extemporáneo, y lo más mediocre o indino lo más exitoso, no cabe duda: esa sociedad tiene una metástasis extendida que es preciso extirpar de inmediato para que quede algún resquicio para la esperanza.
1. 100 Montaditos es una cadena de restaurante-cervecerías que ha poco tiempo emergió en el panorama nacional y realmente "la lió", como rezan infinidad de carteles promocionales en sus locales. Si la política de un montadito a un euro ya fue realmente rentable para sus arcas, desde el mes pasado la revolución ha sido aún mayor al dejar cada montadito a 0,50 los lunes.
Yo he comido o cenado en varias ocasiones en estos locales que descubrí en Santander el año pasado y, si bien es verdad que no se trata de una calidad suprema, he quedado bastante satisfecho tanto con el servicio como con la materia prima.
Sin embargo, esta mañana su política comercial me ha decepcionado con creces. Caminaba por la salmantina calle Toro en mi curriculeo semanal cuando, al toparme con un Montaditos, he pensado en dejarles un currículum vítae, mas cuál ha sido mi sorpresa al ver el cartel que tenían colocado en la ventana, que adjunto en el presente artículo.
¿No os parece, queridos lectores, que un cartel sexista como este es algo absolutamente extemporáneo? ¿No créeis que en el mundo globalizado que habitamos debiera ser penada la política sexista y masculinamente discriminatoria de esta empresa? ¿Acaso un varón sirve peor los montaditos que una mujer?, ¿o se trata de la perpetuación de la absurda política falsamente igualitaria de Rodríguez Zapatero? Sea como sea, 100 Montaditos, hoy me has decepcionado.
2. Uno de los sitios adonde he llevado el currículum esta mañana ha sido al colegio de las Jesuitinas, en el que mi querida Teresa lleva trabajando más de tres décadas como profesora de lengua.
He llegado sobre las 11.25, hora en la que todos los chicos estaban en el patio y me ha gustado quedarme un ratillo observándolos y retrotrayéndome con la mente una década, cuando se me abrió la puerta de las segundas oportunidades al llegar al añoradísimo centro de Jesús Maestro donde tan feliz fui, donde tanta humanidad aprendí y donde tantos buenos valores intenté copiar. Y casi de inmendiato me ha venido a la mente con saudade mi madrina teresiana, la hermana Margarita, que tanto me ayudó en mis primeros pasos allí regalándome las zapatillas del cariño; me he retrotraído hasta ese primer año compartido con Alfonso, con quien tanto reí; he recordado a Ancor, a Che, a Lourdes, a Guiomar y, cómo no, esas dos convivencias de amistad y de fe en Toledo con el carismático Quillo como perfecto anfitrión.
Y después de sentir tanta nostalgia y de sonreír por el bonito recuerdo, he sentido mucha lástima al acordarme de un Cuarto de hora -momento de reflexión cristiana que hacíamos a las nueve y media- en el que Lola, con su particular forma de ver el mundo, nos argumentó que en la sociedad de 2003 era un contravalor el estudio, ya que lo realmente popular y valorable entre los jóvenes era no estudiar.
Una década después, muchos de esos vagos y maleantes están trabajando y, en el peor de los casos, dirigiendo empresas y aplicando la política que a ellos les ha funcionado: la sobrevaloración de lo popular en detrimento de la calidad.
Así las cosas, en la España actual una tal Belén Esteban cobra miles de euros por ir a un plató televisivo sin saber hablar, mientras expertos en oratoria viven de la caridad o de las ayudas de sus conciudadanos; España es el país peor formado según el informe PISA, y los asesinos terroristas son excarcelados y cobran 6.000 euros en virtud de una dizque sentencia judicial.
Cuando en una sociedad la virtud -no ya el estudio- es un valor extemporáneo, y lo más mediocre o indino lo más exitoso, no cabe duda: esa sociedad tiene una metástasis extendida que es preciso extirpar de inmediato para que quede algún resquicio para la esperanza.
jueves, 24 de octubre de 2013
DICC.299: SEVICIA
Sevicia: Crueldad excesiva.
1. Tal vez por esa bochornosa declaración-insulto de Mariano en la puerta del Congreso lleva toda la semana lloviendo sobre este país llamado España, un país amado, admirable y hermoso, pero ridículo, injusto y despreciable a partes iguales a nivel político y, muchas veces, social.
Mucho más tiempo lleva, en cambio, diluviando sobre muchos españoles, que, en busca de un derecho que recoge la Constitución, tan solo queremos ganarnos la vida honradamente, trabajando y rindiendo cuenta de nuestras actividades ante Hacienda. Reclamamos de nuestros políticos que, al menos, no nos hagan más difícil dicha búsqueda de empleo con sus abusivas subidas de impuestos, que impiden contratar a las empresas privadas, y los recortes en el ámbito público, que imposibilitan el acceso a los que no hemos tenido la oportunidad de entrar en él.
A juzgar por los resultados, parece que ni siquiera ese pequeño triunfo conseguiremos, pero lo que es del todo inadmisible es que encima presuman de no haber bajado sueldos y de no haber causado la pérdida adquisitiva de los ciudadanos: eso si no es ignorancia, es sevicia, y mucho me temo que en el caso de Montoro es más bien la segunda causa.
Como sabéis, queridos, adoro mi país y en un día como hoy, con la muerte de Manolo Escobar, ansío más que nunca gritar "¡Viva España!", pero España, como nación compuesta por ciudadanos libres, honestos y honrados; otros solo merecen que llueva sobre ellos café, hirviendo si es posible.
2. Sé que muchos de vosotros pensaréis que, criado en los pechos intelectuales de Federico Jiménez Losantos y de Luis Herrero, arrastro una ideología demasiado estricta, pero, como sentencia también sabiamente el refranero español y como gustaba de repetir mi abuelo, "los humanos somos hijos del rigor; así nos dan, así actuamos".
Creo que en el mundo pícaro y, en ocasiones malvado que habitamos, tan solo un buen castigo disuadirá de la perpetuación del mal. Así, por ejemplo, yo veo realmente positiva la instalación de radares en la carretera; yo creo convenientes los controles de tráfico y de alcoholemia, y, ni que decir tiene que considero que deberían incrementarse las inspecciones para detectar transaciones de dinero negro, como las que numerosos propietarios de viviendas en Salamanca hacen, que más que proponerte un contrato te hacen firmar un papel mojado donde el arrendador se exime de toda responsabilidad sin tener que declarar las ganancias que de tal alquiler se desprenden. No digo que sea un acto de gran sevicia y que debieran sufrir todo el peso de la ley que les conmine a no ver la luz del sol más que en el patio de la cárcel, pero desde luego que si algún día las inspecciones detectan este uso fraudulento y obligan a pagar cuantiosas cantidades a dichos mangantes aplaudiré con fuerza. ¿O es que acaso estos dizque honrados propietarios no nos están robando a los contribuyentes que actuamos legalmente? A pequeña escala, ¿no es lo mismo que ha hecho la Monarquía española en el caso Noos?
¡Qué caro resulta ser honesto en España!
1. Tal vez por esa bochornosa declaración-insulto de Mariano en la puerta del Congreso lleva toda la semana lloviendo sobre este país llamado España, un país amado, admirable y hermoso, pero ridículo, injusto y despreciable a partes iguales a nivel político y, muchas veces, social.
Mucho más tiempo lleva, en cambio, diluviando sobre muchos españoles, que, en busca de un derecho que recoge la Constitución, tan solo queremos ganarnos la vida honradamente, trabajando y rindiendo cuenta de nuestras actividades ante Hacienda. Reclamamos de nuestros políticos que, al menos, no nos hagan más difícil dicha búsqueda de empleo con sus abusivas subidas de impuestos, que impiden contratar a las empresas privadas, y los recortes en el ámbito público, que imposibilitan el acceso a los que no hemos tenido la oportunidad de entrar en él.
A juzgar por los resultados, parece que ni siquiera ese pequeño triunfo conseguiremos, pero lo que es del todo inadmisible es que encima presuman de no haber bajado sueldos y de no haber causado la pérdida adquisitiva de los ciudadanos: eso si no es ignorancia, es sevicia, y mucho me temo que en el caso de Montoro es más bien la segunda causa.
Como sabéis, queridos, adoro mi país y en un día como hoy, con la muerte de Manolo Escobar, ansío más que nunca gritar "¡Viva España!", pero España, como nación compuesta por ciudadanos libres, honestos y honrados; otros solo merecen que llueva sobre ellos café, hirviendo si es posible.
2. Sé que muchos de vosotros pensaréis que, criado en los pechos intelectuales de Federico Jiménez Losantos y de Luis Herrero, arrastro una ideología demasiado estricta, pero, como sentencia también sabiamente el refranero español y como gustaba de repetir mi abuelo, "los humanos somos hijos del rigor; así nos dan, así actuamos".
Creo que en el mundo pícaro y, en ocasiones malvado que habitamos, tan solo un buen castigo disuadirá de la perpetuación del mal. Así, por ejemplo, yo veo realmente positiva la instalación de radares en la carretera; yo creo convenientes los controles de tráfico y de alcoholemia, y, ni que decir tiene que considero que deberían incrementarse las inspecciones para detectar transaciones de dinero negro, como las que numerosos propietarios de viviendas en Salamanca hacen, que más que proponerte un contrato te hacen firmar un papel mojado donde el arrendador se exime de toda responsabilidad sin tener que declarar las ganancias que de tal alquiler se desprenden. No digo que sea un acto de gran sevicia y que debieran sufrir todo el peso de la ley que les conmine a no ver la luz del sol más que en el patio de la cárcel, pero desde luego que si algún día las inspecciones detectan este uso fraudulento y obligan a pagar cuantiosas cantidades a dichos mangantes aplaudiré con fuerza. ¿O es que acaso estos dizque honrados propietarios no nos están robando a los contribuyentes que actuamos legalmente? A pequeña escala, ¿no es lo mismo que ha hecho la Monarquía española en el caso Noos?
¡Qué caro resulta ser honesto en España!
miércoles, 23 de octubre de 2013
DICC. 298: PARAJISMERO
Parajismero: Persona que hace muecas y visajes.
1. ¡Aquí estoy de nuevo, queridos míos! Más de cuatro meses y tantas vicisitudes -de las que os iré dando cuenta en las próximas entradas- después, retomo mi actividad de desenterramiento léxico con las mismas ganas, la misma fuerza y el mismo ánimo pedagógico de siempre.
Una de las novedades más significativas de estos meses ha sido mi actividad teatral con hasta diez representaciones: cuatro de Bodas de sangre y seis de La cabeza del dragón. Como era previsible, disfruté infinitamente más de la farsa de Valle que de la tragedia de Lorca. A ello, por supuesto, contribuyó la obra, pero sobre todo, los compañeros de actividad, los cuales son humanamente inmejorables en el caso de "Rabos de lagartija" e indiscutiblemente variados -digámoslo así- en el caso de "Komoteatro".
En cualquier caso, aunque el trato humano a estas alturas sea tan diferente en ambos grupos, tengo una deuda de gratitud con ambos por la oportunidad que me han dado de difrutar de esta actividad a la que ha tanto tiempo deseaba hincarle el diente. Algunos espectadores que han vertido cariño viéndome en ambas obras -mi fraternal Elena, mi dilecto Antonio, mi queridísima Sónia- me han señalado que hay determinados gestos que, con independencia del papel que esté representando, tiendo a perpetuar cuando quiero mostrar sorpresa. Ello puede denotar que no soy un buen actor; que adolezco de falta de experiencia, y que, aunque ser un innato parajismero ayuda, se requiere siempre de una base teórico-práctica para desarrollar cualquier actividad. Aun así, queridos míos, considerando la opinión de los espectadores, el resultado en ambas obras ha sido más que satisfactorio para ser un grupo amateur; y el teatro desde dentro, como el fútbol desde fuera, no es ni más ni menos para mí que una excusa para ser feliz.
2. Hay personas parajismeras para las que el simple paso de un insecto o la caída de la primera gota de lluvia es causa de una sucesión de muecas y gestos que los convierten a mis ojos en auténticos histriones. En cambio, sin duda alguna, los prefiero antes que a los hieráticos personajes a los que ni siquiera una hecatombe es capaz de hacerles variar el rictus.
Si el paradigma de este segundo grupo es el presidente del gobierno de un país arruinado por la corrupción de sus instituciones, amenazado por voraces nacionalismos y sumido en una crisis económica como nunca se ha conocido, el resultado no puede ser más desesperanzador.Por si fuera poco, a estas hecatombes, esta semana hemos de sumar el mayor de los oprobios, por medio de esa sentencia instigada por los políticos y execrada por los jueces, mediante la cual, con la derogación de la Doctrina Parot, no solo son excarcelados malnacidos etarras, sino que, para encubrir el pacto entre PPSOE y ETA, también saldrán a la calle asesinos y violadores en serie. La respuesta de esa efigie monclovita llamada Mariano ayer a pregunta de los periodistas no puedo ser más explícita: "Está lloviendo" respondió mientras llevaba a cabo su actitud escapista de siempre. ¿Está lloviendo, Mariano? ¿Para quién? ¿Para las víctimas o para los verdugos? Hay días, semanas, meses y años en los que produce efectos eméticos ser español.
1. ¡Aquí estoy de nuevo, queridos míos! Más de cuatro meses y tantas vicisitudes -de las que os iré dando cuenta en las próximas entradas- después, retomo mi actividad de desenterramiento léxico con las mismas ganas, la misma fuerza y el mismo ánimo pedagógico de siempre.
Una de las novedades más significativas de estos meses ha sido mi actividad teatral con hasta diez representaciones: cuatro de Bodas de sangre y seis de La cabeza del dragón. Como era previsible, disfruté infinitamente más de la farsa de Valle que de la tragedia de Lorca. A ello, por supuesto, contribuyó la obra, pero sobre todo, los compañeros de actividad, los cuales son humanamente inmejorables en el caso de "Rabos de lagartija" e indiscutiblemente variados -digámoslo así- en el caso de "Komoteatro".
En cualquier caso, aunque el trato humano a estas alturas sea tan diferente en ambos grupos, tengo una deuda de gratitud con ambos por la oportunidad que me han dado de difrutar de esta actividad a la que ha tanto tiempo deseaba hincarle el diente. Algunos espectadores que han vertido cariño viéndome en ambas obras -mi fraternal Elena, mi dilecto Antonio, mi queridísima Sónia- me han señalado que hay determinados gestos que, con independencia del papel que esté representando, tiendo a perpetuar cuando quiero mostrar sorpresa. Ello puede denotar que no soy un buen actor; que adolezco de falta de experiencia, y que, aunque ser un innato parajismero ayuda, se requiere siempre de una base teórico-práctica para desarrollar cualquier actividad. Aun así, queridos míos, considerando la opinión de los espectadores, el resultado en ambas obras ha sido más que satisfactorio para ser un grupo amateur; y el teatro desde dentro, como el fútbol desde fuera, no es ni más ni menos para mí que una excusa para ser feliz.
2. Hay personas parajismeras para las que el simple paso de un insecto o la caída de la primera gota de lluvia es causa de una sucesión de muecas y gestos que los convierten a mis ojos en auténticos histriones. En cambio, sin duda alguna, los prefiero antes que a los hieráticos personajes a los que ni siquiera una hecatombe es capaz de hacerles variar el rictus.
Si el paradigma de este segundo grupo es el presidente del gobierno de un país arruinado por la corrupción de sus instituciones, amenazado por voraces nacionalismos y sumido en una crisis económica como nunca se ha conocido, el resultado no puede ser más desesperanzador.Por si fuera poco, a estas hecatombes, esta semana hemos de sumar el mayor de los oprobios, por medio de esa sentencia instigada por los políticos y execrada por los jueces, mediante la cual, con la derogación de la Doctrina Parot, no solo son excarcelados malnacidos etarras, sino que, para encubrir el pacto entre PPSOE y ETA, también saldrán a la calle asesinos y violadores en serie. La respuesta de esa efigie monclovita llamada Mariano ayer a pregunta de los periodistas no puedo ser más explícita: "Está lloviendo" respondió mientras llevaba a cabo su actitud escapista de siempre. ¿Está lloviendo, Mariano? ¿Para quién? ¿Para las víctimas o para los verdugos? Hay días, semanas, meses y años en los que produce efectos eméticos ser español.
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