domingo, 2 de febrero de 2014

DICC. 311: ENDECHA

Endecha: Canción triste o de lamento.


  1. ¡Adiós, Zapatones! ¡Adiós, Sabio de Hortaleza! ¡Adiós, héroe nacional! ¡Adiós, don Luis!
      Ayer se nos fue don Luis Aragonés Suárez, toda una personalidad cuyo nombre estará ligado de por vida al fútbol español, al Atlético de Madrid y a España. Sobre todo se le relacionará para siempre con una selección en la que implantó un estilo de juego envidiado por todo el mundo, que llevó a nuestro país a la consecución de la Eurocopa 2008 y que fue germen de los éxitos que posteriormente ha recogido el Marqués Del Bosque.
        Aparte de un entrenador exitoso, fue, sin lugar a dudas, una de las personalidades más singulares de la historia del fútbol español, dado su carácter explosivo e informal: explosivo hasta el punto de coger de la pechera a todo un volcán como Samuel Eto'o; informal hasta el extremo de dar un amistoso golpe al Rey y espetarle un sencillo y cercano "No te preocupes, rey", cuando este le comunicó su trsiteza por no poder acudir al siguiente partido de España en el mundial de Alemania.
        La jornada de este fin de semana está siendo un sentido homenaje a este gran hombre. En todos los campos las endechas, los recuerdos y las emociones estallan antes de empezar los partidos, los goleadores como David Villa o como todo el equipo del Elche fijan su mirada en el cielo y se suceden las anécdotas que todo el mundo del fútbol comparte sobre un hombre cuyo inconfundible estilo fue digno de novela.
        Como la casualidad no existe, por primera vez en el siglo este fin de semana el Atlético de Madrid finaliza una jornada de la segunda vuelta como líder. Desde donde esté, don Luis estará gozando de ver la clasificación, aunque negará después que ha disfrutado: genio y figura...hasta la sepultura.

   
   2.  La pasada ha sido una semana de endecha para la libertad y para el periodismo españoles después de que el miércoles por la noche conociéramos la destitución de Pedro Jota Ramírez al frente de la dirección de El Mundo.
        El Mundo es el único medio comunicativo que, junto a la antigua COPE -actual ES.RADIO- y Libertad Digital, han ejercido plenamente la labor investigadora en casos tan cruciales como la búsqueda de la verdad en torno al 11-M. Por la verdad trabajaron en su día codo a codo Federico Jiménez Losantos y César Vidal como cabezas visibles de un magno imperio comunicativo que allá por 2006-2007 amenazaba con derrocar a través de sus críticas y de su fuerza a un gobierno elegido como consecuencia del impacto emocional de la fatídica jornada del 11 de marzo de 2004. Sin embargo, como los periodistas voraces de verdad no maridan con nadie, ante las censuras a la oposición del Partido Popular y a la zarzuela, los poderes fácticos se aliaron y dieron al traste con este medio incómodo.
        Un lustro después y ante casi idéntico escenario con diferentes personajes el resultado ha sido el mismo: la expulsión del director de un medio comunicativo de fuerza que ha desvelado casos de corrupción que atañen al PP, como el caso Bárcenas; que afectan a Zarzuela, como el caso Noos, y que incumben al PSOE, como los ERES andaluces. 
       Ya solo nos quedan ES.RADIO y Libertad Digital como últimos reductos de libertad. ¡¡¡Larga vida a ellos!!!





sábado, 18 de enero de 2014

DICC.310: DESACATO

Desacato: Falta del debito respeto a los superiores.


   1. Bien sabe Dios que toda mi vida me he caracterizado por una gran sumisión para con mis superiores, ya fueran estos mis familiares cuando niño, mis profesores cuando adolescente o mis jefes cuando joven. Exceptuando esa etapa de "tocapelotismo" que bautizaría mi querida Olga en las clases de Sintaxis 2007-08 y en el Fraudimáster 2010-11, el resto de mi vida se ha signado por un acato a las órdenes y un deseo de agradar que casi podrían considerarse excesivos en algunas ocasiones, como muestra el cercano ejemplo de las excursiones de Enforex.
       Sin embargo ahora, seguramente como consecuencia de la sensación de que no hay nada que perder, unida a la locuaz valentía argumentativa de mis desayunos con Federico Jiménez Losantos y a las flagrantes injusticias manifiestas, me ha sobrevenido un deseo atroz de desacatar ciertos dictámenes y de desenmascarar ciertas disfunciones presentes en el desarrollo diario de mi actual empresa. 
       Dejo para mejor momento concretaros estas iniquidades que observo y que cada día me parecen más flagrantes bajo el amparo de que nada puede cambiar para los beneficiarios de las mismas. Solo os diré que siento verdadera compasión por ciertas personas que, sin saber analizar su vida propia con algo de perspectiva, se agarran a lo que hoy tienen como si les perteneciera por derecho y de por vida sin plantearse que cuando te han regalado un puesto sin mérito solo hace falta esperar que la justicia llame a tu puerta; ¡no todos sois infantas!


   2. "África comienza en los Pirineos". Según algunas fuentes fue Alejandro Dumas el primero que pronunció esta sentencia despectiva sobre nuestro país, evidenciando de esta forma que nuestra idisioncrasia administrativo-social era más propia del tercer mundo que de la civilizada sociedad europea.
         Entiéndaseme la expresión, pero si de verdad fue el decimonónico novelista francés el primero en pronunciar esta frase, menos mal que ya no está entre nosotros, pues en ese caso se referiría a nuestra nación aun con más sátira de la empleada entonces.
         En lo que va de siglo XXI en nuestro país "solamente" ha tenido lugar el mayor atentado de la historia de Occidente, que a día de hoy sigue sin haber sido juzgado al albur de las pruebas descubiertas en 2012; sabemos que parte de la familia real, prohijada por el soberano Juan Carlos I, ha saqueado fondos públicos y privados, dirigidos a una sociedad sin ánimo de lucro que demandaba para niños enfermos de cáncer; se han descubierto innumerables tramas de corrupción que atañen especialmente a PSOE y PP, que siguen siendo los partidos más votados; se ha vejado, ultrajado y expulsado de su carrera por desacato a jueces que han osado investigar en pro de la justicia; se ha vitoreado con gritos de "Messi presidente" a un millonario jugador de fútbol acusado de defraudar a Hacienda a la puerta del juzgado...
         Vale, sí, lo dejo: mucho me temo, don Alejandro, que te quedaste corto con tu expresión.











 
   

martes, 7 de enero de 2014

DICC.309: BALBUCIR

Balbucir: Hablar o leer con pronunciación dificultosa, tarda y vacilante, trastocando a veces las letras o las sílabas.


   1. Sabéis, mis queridos, que pienso con total rotundidez y sin ápice de duda que El Quijote por inmuerables motivos es el mejor libro de literatura española que jamás se ha escrito y, probablemente, que jamás se escribirá. Por todo ello en principio nunca renegaré de cualquier homenaje público o privado que quiera hacérsele, ya sea a manera de galardón póstumo a su inmortal autor o a sus criaturas, ya sea en forma de lectura privada. Sin embargo, siempre hay una excepción: si por homenaje a don Quijote debe entenderse el esperpento de la Pascua Militar de ayer protagonizado por Juan Carlos I, revestido de don Quijote, creo que se ha ido demasiado lejos. 
      El inmortal hidalgo se hizo famoso por ser un anacronismo en persona, un personaje fuera de lugar y de tiempo, que, siendo enjuto y viejo, se creía un Díaz de Vivar; un personaje que caminaba en pleno Renacimiento por los campos castellanos emulando a caballeros andantes que vivieron en la Edad Media, usando armas de su bisabuelo y haciendo uso de un lenguaje arcaico; atributos todos ellos que lo convertían en un completo bufón a ojos de quien lo viera o lo escuchara argumentar contra toda razón en temas de caballería. 
       Exactamente eso es actualmente Juan Carlos I de España: amén de sus crímenes, delitos e inmoralidades que no enumeraré aquí por conocidos, es actualmente un anciano de setenta y seis años que apenas puede andar, pero se empeña en rehusar la silla de ruedas; apenas puede hablar, pero balbuce lo que le han preparado; apenas puede respirar, pero se empeña en exhalar su último aliento ante un atril.
        El pertinaz empeño de don Juan Carlos I por seguir aferrado al trono es ya exactamente igual que la locura monotemática de don Quijote: la única diferencia es que el inmortal caballero es una criatura de ficción fabricada por la mente enferma de Alonso Quijano; el otro, jefe del estado español y máximo responsable de la imagen exterior del país. 
        En efecto, sí, tenían razón: la realidad siempre supera a la ficción... Les invito a verlo con sus propios ojos:
http://tv.libertaddigital.com/videos/2014-01-06/los-titubeos-del-rey-en-la-pascua-militar-EkjaemEl7W8.html.


     2.  Quiero hoy públicamente alabar a una persona con la que, en sus propias palabras, fui muy exigente el pasado día 16 de diciembre en una charla preparatoria de una exposición que debía realizar; lo fui porque no quería que por nerviosismo echase a perder todo el potencial políglota y personal que tiene y que, a buen seguro, será garantía de éxito. 
          Mi querida Ester Díez Ramos: como te dije el día 16, todos cometemos errores haciendo una presentación oral; máxime nosotros, que, siendo hijos educativos de la LOGSE, venimos ya tarados de fábrica, pero la suma de tranquilidad y espontaneidad, unidas a la preparación, nos harán ganar concursos a los que concurramos con otros competidores que, por sus nervios y su excesivo apego a la memoria, comenzarán a balbucir.
          Sé, dilecta mía, que acabarás teniendo éxito en tu vida en todo aquello que te propongas. Eres trabajadora, inteligente y no careces de ese puntito de ingenuidad característico de las personas de gran corazón. Por todo ello y aunque en 2013 no nos hemos visto tanto como hubiéramos deseado, brindo contigo por un 2014 henchido de éxitos. Si no llegan todos en 2014, llegarán más adelante; afortunadamente para ti aún adoleces de esa enfermedad llamada juventud; pero, ojo, que se cura con el tiempo. 
         ¡¡No cambies nunca!!





      

viernes, 3 de enero de 2014

DICC.308: BOATO

Boato: Ostentación en el porte exterior.


   1. Tempus fugit! Casi sin habernos dado cuenta, estamos ya en el decimocuarto año del siglo XXI, una centuria que pareciera que comenzó ayer con ese trocamiento de dígitos que tanto presagiaba según algunos, las discusiones en torno al año exacto en que entraba el nuevo milenio para otros y el infausto cambio de moneda para todos. 
      Este decimocuarto cambio de año de siglo, vigesimosexto de mi vida, por primera vez lo he pasado en una ciudad diferente a Madrid: Cáceres. Habiéndolo casi improvisado dos días antes, con tanta ilusión como expectativa, me embarqué junto a mi queridísima Sónia en un coche anunciado en Blablacar que nos trasladó a la ciudad extremaña, donde, rehusando cotillones y sin ostentación ni boato alguno, disfruté de una cena, de una noche, de una comida, de una ciudad y de un primer día de 2014 inmejorables en la mejor de las compañías.
      ¡¡¡Gracias, mi querida Sónia!!! ¡¡¡Feliz 2014, mis lectores!!!

   
   2.  Últimamente estoy rememorando mucho nuestro inmortal Lazarillo de Tormes, cuya inmensa repercusión, amén de haber influido en el desarrollo de nuestro idioma -como ejemplifican la expresión "ser un lazarillo" o la aposición "perro lazarillo"-, influyó sobremanera en un nuevo estilo de hacer literatura, hasta el punto que puede decirse que el Lazarillo inauguró el realismo literario, constituyendo, en palabras de Francisco Rico, "la mayor revolución literaria desde la Grecia clásica: la novela moderna".
         El más conocido amo de los ocho señores a los que sirve el protagonista que da nombre a la novela es, sin lugar a dudas, ese ciego que en el pétreo toro de Salamanca -sito a los pies del puente romano- da una gran calabazada a Lázaro, haciéndole de esta manera despertar de su letargo en que, como infante, estaba. Tal vez el segundo amo más popular de todos los que sirve Lázaro es el escudero toledano, ese hidalgo presumido que, como una obligación de clase, no pierde en ningún momento el boato que lo caracteriza, si bien en su casa apenas hay migaja alguna para comer.
         Una mala adaptación de ese hidalgo es el que me viene a la memoria cada mañana cuando, al parar -o intentarlo- en las salmantinas calles Toro o Zamora a señoras con abrigos de piel, me arguyen como excusa "no poder ayudar económicamente" con cuarenta céntimos diarios el tratamiento terapéutico que necesita un niño refugiado en Jordania para sobrevivir.
          El hidalgo manchego mantenía su oropel por una exigencia de clase; las señoras salmantinas quiero pensar que no lo hacen por idéntica razón, pero... ¿qué es más triste: aparentar opulencia por evitar el descrédito o pasar por mentirosa en medio de la opulencia? ¿Qué actitud es más denigrante? Siendo un chico de gustos renacentistas, en este punto me quedo con el quehacer del siglo XVI.



lunes, 23 de diciembre de 2013

DICC.307: ARDID

Ardid: Artificio,  medio empleado hábil y mañosamente para el logro de algún intento.


   1.  Sabéis, queridos míos, que a pesar de mis creencias religiosas y de cierto e indisimulable sentimentalismo adicional que me invade en estos días, no creo demasiado en la Navidad: quien es bueno lo será siempre sin necesidad de efemérides ni de salvoconductos, mientras que quien se vale de ardides y de malas mañas a fin de obtener beneficio propio, lo hará igualmente sea veinticinco de diciembre o tres de junio. 
         Sin embargo, y a pesar de este racional prefacio, os deseo de todo corazón una feliz navidad y sobre todo, un 2014 grávido de felicidad, pródigo en emociones y rebosante de amor. Sed muy felices y disfrutad de uno de los más sabrosos manjares que nos dio la vida haciéndonos nacer en España: la lengua de Cervantes.


   2. Conocéis esa opinión tan mía de que la vida es cíclica y que todo vuelve a repetirse con una circularidad inexorable: serán diferentes las circunstancias, cambiarán nuestras compañías, trocaremos lugares geográficos o sujetos oracionales, pero al final, el mundo da vueltas en redondo y todo vuelve a suceder.
       Mi relación con la obra más universal de la literatura española no escapa a esta regla. Después de esas inolvidables tardes de Caffè della Panna y Quijote a orillas del Arno en la primavera de 2010, después de enamorarme perdidamente por segunda vez de la obra cervantina, pensé que la próxima vez que la leyese sería a mis hijos, con el reto de que la amaran igual que yo. Sin embargo, la preparación de las oposiciones y el consejo de Olga de que, dado mi amor por esta novela, fuese yo el que personalizase este tema oposicional, ha hecho que de nuevo y aunque de forma colateral -por medio de Aproximación al Quijote de Martín de Riquer- vuelva a acercarme a este prodigio. Y, una vez más, al igual que me scuedió hace cuatro años, vuelvo a convencerme de que es la segunda parte la que mayor calidad literaria posee, la que más me cautiva, la que me hace enamorarme de la personalidad de don Quijote a través de la pluma cervantina.
       Esto desde mi punto de vista es lógico considerando que en esta parte, don Quijote, que conserva ciertos rasgos de la locura de 1605, queda prácticamente reducido a mera comparsa y a objeto de burla por parte de Sancho primero y de esos atrevidos Duques después, en cuyo palacio disponen una autética representación teatral que durará semanas, en la cual por medio de ardides y de burlas no siempre morales, juegan con Don Quijote y con un Sancho ya completamente quijotizado por los que el lector comienza a sentir verdadera compasión. Este sentimento se acrecienta aun más con la humanización que experimenta el personaje caballeresco en Barcelona, donde le descubrimos con verdadero pavor ante una batalla real contra los turcos, y con la asunción de su derrota a brazos del Caballero de la Blanca Luna. Finalmente las palabras que pronunica en el lecho de muerte, amén de elevarle al altar de los héroes inmortales, le hace un personaje absolutamente cariñoso por el que experimento como lector vocacional uno de los sentimientos más puros que imaginarse pueda.
      Permitidme la licencia: ¡¡viva don Quijote!!

viernes, 13 de diciembre de 2013

DICC.306: CIRCUNLOQUIO

Circunloquio: Rodeo de palabras para dar a entender algo que hubiera podido expresarse más brevemente.


  1. Se acabó. A pesar de que desde la presidencia del gobierno se siguen haciendo oídos sordos y manos quietas; a pesar de que desde la dizque oposición rubalcábica se sigue poniendo la jeta de perfil; a pesar de que la respuesta de Rosa Díez me parece excesivamente tibia en esta ocasión; a pesar de todos los pesares, ayer en Cataluña se produjo un golpe de Estado cuando Artur(o) Mas, acompañado de sus secuaces nacionalistas, promulgó la no acatación de las leyes españolas y la vulneración total a la Constitución al anunciar un referéndum para la independencia de Cataluña programado para el día 9 de noviembre de 2014.
       La pregunta planteada en el famoso referéndum presenta un circunloquio tan redundante como innecesario: "¿Quiere usted que Cataluña sea un Estado?" "Y si es así, ¿independiente?" Señor Mas y compañía: ¿dónde han visto ustedes un Estado dependiente de otro a nivel social, político, educativo, etc...? Exceptuando el estado de sumisión de los españoles respecto al Estado de facto que lleva siendo Cataluña desde hace más de tres décadas, todo Estado es, por definición propia, independiente. Tal vez, por tanto, esa doble pregunta no sea sino una forma más de condicionar la opinión de los votantes que, al ver ese "si es así" con que empieza la segunda pregunta, se ven más conminados a responder afirmativamente a la primera cuestión. Si eso es así es, sin duda, porque el tío Arturo y sus seguidores, no deben de estar muy seguros de la victoria de su proyecto. 
        Eso sí, prepotencia, irrespeto, sublevación y sedición aparte, hay que reconocerles una gran audacia a estos nacionalistas, un valor, por cierto, que parece en peligro de extinción en la capital de España -¿o Ex-paña?-


 2.  No os he confesado, queridos míos, que finalmente tengo trabajo: un trabajo que no es el sueño de mi vida, pero que tiene contrato legal, alta en la Seguridad Social y un sueldo base al margen de las posibles comisiones por productividad. Como comprenderéis, después de haber paseado por el inframundo laboral contemporáneo, al más puro estilo personaje galdosiano, me siento ahora mismo una de las personas más afortunadas.
      El trabajo es de captador de ACNUR, ¡y en Salamanca!, esa ciudad donde siempre quiero estar. No os puedo negar que es duro trabajar en estas fechas en las calles de una ciudad castellana que despierta cada mañana a varios grados bajo cero; no os voy a decir que todas las respuestas que encuentres de la gente que intentas captar sean educadas ni mucho menos positivas, pero incido en que, visto el panorama, no me puedo quejar para nada con las condiciones firmadas.
       Para intentar captar socios trabajamos con el Plumpy, un alimento terapéutico con el cual intentamos llamar a la sensibilidad social del interpelado y con el que acompañamos nuestro circunloquio, que se circunscribe a pedir una inscripción con una cuota mínima de 12 euros.
       Como bien digo el trabajo es duro, pero ¡qué maravilla es trabajar!








viernes, 29 de noviembre de 2013

DICC.305: ESTÓLIDO

Estólido: Falto de razón y discurso.


  1.  "Me duele España". Esta sentencia garantizó la inmortalidad ensayística e intelectual de Mariano José de Larra, sin duda el español, junto a José de Espronceda, que de forma más genuina siguió los dictámenes del Romanticismo, cantando a "su dios, la libertad" en la Canción del pirata y viviendo una vida al extremo que lo llevó al suicidio con tan solo 28 años.
       Reconociéndome asaz ignorante de la sociología del primer tercio del siglo XIX en que vivió el referido intelectual madrileño no me atrevo a aventurar si compartiría su juicio o no en caso de haber vivido en su tiempo. Sin embargo, no tengo duda alguna de que don Mariano -José de Larra, no confundir con otros infaustos personajes de más aciaga actualidad- no dudaría en compartir mi percepción social y calificaría de estólida a una sociedad que excarcela a sus terroristas, y para enmascarar dicho atentado contra la razón lo enmascara dando la libertad a infinidad de asesinos y violadores que vuelven a sembrar el pánico en las ciudades; no tengo el menor ápice de vacilación de que don Mariano -José de Larra- se escandalizaría al igual que yo viendo que el Fiscal General del Estado habla de "escasa tolerancia" con la exaltación al terrorismo, mientras los conciudadanos de los asesinos siguen saliendo a vitorear su regreso al pueblo; no tengo ninguna duda de que Mariano José, al igual que yo, dos siglos después añadiría un elemento más a su sentencia: "Me duele -y me repele- España".


   2. Divagando sobre las diferencias entre los jóvenes y las personas de cierta edad he recordado el aformismo abuelístico de un profesor que tuve durante el año académico 2007-08, llamado Ángel Berenger, quien, hablándonos de sus nietos, afirmaba con plena rotunidad que eran una especie distinta, pues el cerebro evolucionado y tecnólogico de los pequeños distaba tanto del que poseían las personas de su generación que no podían considerarse miembros de la misma especie.
      Esta afirmación que un lustro después recuerdo como si la hubiese acabado de oír, en su día me pareció una locura excéntrica de un tipo vago -enviaba a sus becarios al 80% de las lecciones que debería impartir él- y progre que cuando bajaba a la tierra de los no endiosados había de hacer algo que se saliese de la norma con el fin de que lo recordásemos.
       Sin embargo, cinco años después y con algo más de experiencia, viendo la percepción de los ancianos sobre el habla y los discursos de los jóvenes,  que tildan de estólidos, hueros y carentes de ética, y analizando los juicios de los jóvenes sobre los ancianos, a los que consideran poco menos que Australopithecus encerrados en su cueva y carentes de sentido para entender la vida actual, no estoy lejos del planteamiento y de la aseveración de ese vago y progre, pero puede que acertado Ángel Berenger, quien tal vez también apuntó certero al señalar a la informática como la responsable de ese salto en la especie, si bien en este punto tengo más dudas, ya que la incomprensión entre jóvenes y ancianos es frecuente lugar común en literaturas y ejemplarios de larga tradición.