jueves, 28 de mayo de 2015

DICC. 324: CAVILAR

Cavilar: Pensar con intención o profundidad en algo.


1. Había una vez un país llamado España, que conjugaba con gran atracción para turistas extranjeros y nacionales el encanto bucólico de bellos pueblos históricos y paradisíacas montañas con la amplia oferta cultural de las grandes urbes. En dicha nación los vehículos circulaban por la izquierda, los habitantes luchaban -cual Lázaro de Tormes- para ser libres y poder ascender socialmente en virtud del trabajo y los enfermos trataban de sanar siguiendo prescripciones médicas y consejos terapéuticos.
                Sin embargo, la jornada del 24 de mayo de 2015 supuso un antes y un después para buena parte de dicha población, que olvidó Lazarillos para resucitar Quijotes en materias caballerescas. Y es que a partir de la jornada electoral a nivel municipal y autonómico celebrada en dicha jornada las matemáticas cambiaron para siempre, las palabras cambiaron de significado –o se olvidaron las acepciones antiguas sin haber previamente escrito lo que significaban las antiguas, como hicieron los previsores habitantes de Macondo- e incluso, no faltó algún enfermo que atribuyó su rápida curación a los poderes mágicos de un líder político-espiritual.
                Y fue así, de la noche a la mañana, como resultó que una candidatura que había recibido treinta y tres mil votos menos que otra en Madrid se erigió en ganadora aplaudida por la práctica totalidad de los medios de manipulación; y fue así como el “no” al pacto del PSOE -¿Patulea Sociata Opresora de España?- con Podemos se convirtió en “sí” con tal de derrocar a la candidatura vencedora en la capital de España; y fue así como lo que era un pacto para derrotar a la vencedora electoral se erigió como algo natural, frente al intento de Aguirre de formar una alianza, que fue tachada de fascista y antidemocrática cuando menos; y será así como si no dejan gobernar a la candidatura ganadora, la anciana candidata de “Ahora Madrid” –tal vez Mañana Caracas- será la nueva alcaldesa de Madrid.
                La primera actuación de esta señora, sin ser todavía alcaldesa, no ha sido otra que reunirse con jueces para violar una ley nacional en la capital del país –a esto en la antigua España lo llamábamos intento de golpe de Estado-, mientras que sus primeras declaraciones, como ex-juez -y en un asunto sobre el que, por tanto, se presupone que ha cavilado bastante-, no han sido sino declarar que el 94 por ciento de los encarcelados deberían estar libres. ¿No será acaso para que los terroristas, por cuyo sufrimiento tanta empatía declara tener, le hagan el trabajo sucio para facilitar la instauración del nuevo régimen con el líder político-médico-espiritual Pablo Iglesias dentro de seis meses?
                Toda enfermedad y toda plaga tiene su punto de inicio en una fecha y/o por una causa determinada, y yo, queridos míos, mucho me temo que España, la España cuerda y más o menos libre que hemos conocido, ha empezado a morir en sus dos principales ciudades el pasado domingo; en Madrid a manos de Manuela y en Barcelona a manos de Ada Colau.
Aún lo puedo decir: ¡Dios nos coja confesados!



            2.   Sabéis, mis amigos, que una de las cuestiones que más interés me suscitan es el funcionamiento de la memoria. Ello me llevó a leer la obra del prestigioso Rojas Marcos Eres tu memoria, libro que consideré bueno y didáctico, aunque tal vez poco profundo respecto a lo que yo esperaba.
                Aplicado este interés a la actualidad, me lleva a plantearme por qué dos meses después la experiencia docente en Cantabria -que sin duda es el acontecimiento más vital de los vividos en 2015- me parece como si hubiese sido un sueño. Intento rememorar momentos, sensaciones y pensamientos de entonces y, a pesar de recordarlos todavía con gran nitidez, son insoslayables de cualquier cavilación santoñesa los tintes de sueño, ya que los recuerdos se me presentan con ese fondo en blanco y negro con el que se rememoran imágenes nítidas recreadas en una noche de imaginación.
                Tal vez este hecho sea solo la consecuencia lógica de ser consciente de la felicidad allí vivida o, tal vez, la verdadera nostalgia se acompañe siempre del blanco y negro como esas fotos que quedan inmortalizadas en la felicidad.

lunes, 6 de abril de 2015

DICC. 323: ESTUPOR

Estupor: Asombro, pasmo.

   1.  Si me pusiera melodramático, podría decir sin ambages que ya puedo morir tranquilo: ya he representado una obra de teatro, ya he trabajado como guía turístico, ya he sido profesor de español para extranjeros y ¡ya tengo la experiencia de haber trabajado en un instituto público español como docente de Lengua castellana y Literatura! Sin embargo, no os preocupéis -o no os alegréis demasiado-, que no voy a fenecer todavía; no sin ver antes ganar al Atlético de Madrid al menos una Copa de Europa.
       La gran novedad, como ya habréis notado, es el último elemento enumerado: la experiencia docente como profesor de Secundaria, que tuvo lugar en el IES Marqués de Manzanedo de Santoña entre el 6 de febrero y el 20 de marzo.
      Todo empezó en los fríos ya algo lejanos de noviembre, cuando mi querida Olga me avisaba de que debía estar alerta, pues al parecer, había avanzado considerablemente la lista de sustituciones en Cantabria y posiblemente quedase poco para que me llamaran. Cuál fue mi sorpresa cuando comprobé que la lista andaba por el número 192, mientras que mi puesto era el 154. Una vez interiorizado, informado del procedimiento y con la fuerza del "que por mí no quede", interpuse una reclamación al Gobierno de Cantabria, completamente convencido de que no me darían la razón. Cuál no sería, por tanto, mi estupor, cuando la semana de mi cumpleaños todo se precipitó de tal forma que el día en que Cantabria se quedaba incomunicada a causa del mayor temporal de nieve del siglo, yo era llamado de la Consejería de Educación para que acudiese a la mayor brevedad posible para firmar el contrato e incorporarme de inmediato al santoñés IES Marqués de Manzanedo.
       Después de la apoteósica -y casi milagrosa- llegada, comenzó un mes y medio de sustitución maravillosa, en la que aprendí, en la que gocé y en la que me enfrenté a casi toda la casuística posible a la que te puede enfrentar la educación secundaria, por lo que no puedo sino manifestar mi enorme placer de dicha experiencia, llevada a la práctica, además, en el instituto más hermoso de toda Cantabria, como podéis ver en la fotografía.
   
      2. Pasito a pasito estamos en España otra vez a las puertas de unas nuevas elecciones municipales y autonómicas y, como suele ser habitual en tales circunstancias, florecen las estrategias de unos, los nervios de otros y las promesas de todos.
         Afortunadamente con el paso de las semanas y con el desvelo de las verdades, se va desinflando cada vez más ese globito al que llaman PODEMOS, rebautizado ya en buena parte del país como POTEMOS, habida cuenta del sinnúmero de corruptelas descubiertas a sus líderes más afamados.
          Por su parte, el sainete del Partido Socialista, después de la fulminación exprés y nocturna de Tomás Gómez en Madrid, ha acabado elevando a los altares a Rafael Simancas como candidato a la Comunidad -tal vez para volver a cosechar el fracaso de 2003- y como candidato a la alcaldía a Ángel Gabilondo, apodado "San Canuto" en honor y reconocimiento a la festividad de alabanza y honor al porro que instauró entre los universitarios cada jueves cuando era rector de la Universidad Autónoma.
          El Partido Popular, principal partido gobernante en la mayor parte de autonomías y municipios, se encuentra actualmente librando unas batallas internas que ríanse ustedes de las que enfrentaban a dominicos y agustinos por el poder de la Universidad allá cuando Fray Luis dio en retirarse del "mundanal ruido". Hasta el momento, asistimos con estupor a cómo en vez de programar una estrategia que les salve en coalición con Ciudadanos, no hacen sino menospreciar al único partido con el que podría diseñar una coalición y un pacto de gobierno.
          Así que, muerto de egocentrismo por obra y gracia de Rosa Díez UPyD y sin llegar a despegar VOX, mucho me temo que la única esperanza de los españoles que miramos el panorama político con interés -pero sin intereses- es Ciudadanos, un partido que en el último medio año ha crecido de una forma exponencial como si de la envergadura de Aureliano Buendía se tratase. Si sigue la progresión, podrá hacerse efectiva y verdadera la frase del "cafetero" Alfonso Guerra, y a España no la conocerá ya ni la madre que la parió.
         
      

    

domingo, 21 de septiembre de 2014

DICC. 322: ACUCIAR

Acuciar: Impulsar a alguien a ejecutar una acción.

 
   1. A pesar de que mi experiencia con grupos en Enforex empieza a ser asaz dilatada, os puedo asegurar que nunca había vivido una aventura semejante a la acaecida con el grupo Master Studio durante las últimas cuatro semanas.
       Como nos enseñaron tantas veces mis admirados autores neoclásicos, cuando se toma cierta perspectiva, tras vivir nuevas experiencias, apaciguar los incendios y poner un mar de por medio, se tienden a infravalorar desventuras y desplantes, y la memoria, tan sabia como protectora, selecciona los mejores recuerdos para acariciarnos en jornadas de nostalgia.
       Por ello, desatendiendo tensión y aspectos negativos, deseo hacer un reconocimiento público a mis queridas dieciséis alumnas con las que tantas horas he pasado, tanta complicidad he tenido y tanto sentimiento he compartido en este último mes. En los momentos de agotamiento su acuciante deseo de ampliar horizontes de conocimiento fue mi estímulo; su sonrisa y cariño, el bidón de mis energías.
       Mis dilectas chicas, si me permitís que una vez más os "machaque" con el imperativo español, recibid con todo el cariño del mundo este consejo:
       No cambiéis nunca y no perdáis ese corazón de oro que os caracteriza, porque, las buenas personas -además de encontrarse dos veces en la vida- siempre acaban triunfando.
 
 
    2. Dos mil catorce era un año que se presentaba con apariencia de humildad, al carecer de elecciones generales, autonómicas y locales. Sin embargo, está resultando un año significativamente importante en el panorama político-social del país, que está cambiando de forma más que notoria habida cuenta de la aparición de un dizque partido con vocación de voto -PODEMOS-, la muerte de importantísimas figuras como Emilio Botín o Isidoro Álvarez, la abdicación de Juan Carlos I, la dimisión de Rubalcaba al frente del principal partido de la oposición tras el batacazo de las elecciones europeas, y la renuncia de Ana Botella a presentarse a la reelección como alcaldesa de Madrid.
        Así las cosas, a punto de entrar en el último cuarto de año, nos avistamos a enfrentar el principal escollo y la principal cita política de este 2014 con unos personajes muy diferentes a aquellos con que iniciábamos el año. La referida cita será este próximo 9 de noviembre, cuando, si nadie -léase Rajoy- lo impide, la parte nacionalista de Cataluña, acuciada por un Mas esquizofrénico que ha visto en la carta del nacionalismo su única posible salida airosa de la política, acabará por dar el golpe definitivo a la Constitución y a la Ley, y se sublevará contra España en un referéndum tan anticonstitucional como golpista.
          Y si esta cita catalana finalmente es tan clave como se antoja de antemano, mucho me temo que este año va a ser la oposición exacta al hidalgo del Lazarillo: al contrario que el toledano, 2014 se habría vestido de pobre para tener un peso y un poder imprevisibles.
 
 
 
 
 
 

domingo, 27 de julio de 2014

DICC. 321: LENIDAD

Lenidad: Blandura en exigir el cumplimiento de los deberes o en castigar las faltas.

   
    1. En el interregno que separa mis últimas siete semanas con actividades culturales y excursiones, y la próxima avalancha de grupos PONS con ansia de ciudades, aprovecho para despedirme de vosotros por medio de esta entrada y desearos un muy feliz verano de trabajo, de descanso, de éxitos o de todo aquello que deseéis.
        Una de las novedades en estas semanas pasadas en las que me vi prácticamente sin tiempo para respirar, fue que finalmente pude presentarme a las oposiciones de Profesorado de Secundaria en Zaragoza el pasado 21 de junio. Era un sábado, de soporífero calor en la ciudad maña, a la que yo llegaba una década después con ojos completamente diferentes a aquellos con los que columbraba la ciudad y mi futuro diez años atrás. La tranquilidad con la que me presenté a la referida oposición no pudo ser mayor.Tener bastante trabajo en Enforex por delante, saber que donde realmente me jugaba el año y el orgullo era en el examen de Pericia Caligráfica dos días después, y viajar con la mente a Segovia y Ávila, donde tendría excursión con un grupo magnífico al día siguiente condicionaba que fuera con una relajación admirable, pero, si bien este es un valor positivo para una prueba semejante, no lo es todo. Me ayudó notablemente en la primera prueba de carácter práctico, pero no es así en la segunda, donde, al salir temas que no había preparado, me vi obligado a hacer un ejercicio de relación con otros temas que sí llevaba estudiados. 
           Seis días después, el viernes 27, me tocó ir de nuevo a la ciudad maña; esta vez para leer lo que había escrito. Me animaba esa idea que he tenido en toda mi vida académica de que "más importante que la belleza del niño es que vaya bien vestido". Sabía que leer el tema en lugar de dejar que fueran los miembros del tribunal los que lo hicieran me ayudaría. Sin embargo, como es lógico, la lenidad que caracteriza a la vida académica española no hizo gala en las oposiciones, y ahí acabé mi participación en ellas. No obstante la lógica e inicial decepción, debo ver el lado positivo: di un pasito más respecto a la anterior convocatoria leyendo el tema y seguí ganando experiencia para cuando lleve más temas preparados o los astros jueguen más a mi favor.
          

    2. Una de las novedades más significativas que me comportará la llegada de estos próximos grupos italianos a Salamanca será mi estreno como guía turístico en Valladolid, una ciudad a la que no tenía tanto cariño como a otras castellanas, cual León, Segovia, Ávila o, por supuesto, Salamanca.
         Sin embargo, he de decir que estuve el pasado domingo formándome y, si bien Valladolid carece de esta belleza sublime de Salamanca, de ese recogimiento místico de Ávila o de esa soberbia y esbeltez segoviana, no faltan tampoco rincones maravillosos. No obstante, en el deseo de acercarla a un grupo de adolescentes extranjeros, y sin desdoro de sus bellos edificios como las portadas de San Pablo o San Gregorio, me parece mucho más fascinante proponerla como una ciudad imprescindible de personajes; una de las tres únicas ciudades que ha sido capital de España, junto a Madrid y Toledo; la ciudad donde nacieron reyes tan importantes del Siglo de Oro español como Felipe II o Felipe IV; la ciudad donde murió y estuvo situada la primera tumba de Cristóbal Colón, y, cómo no, una de las principales ciudades a nivel literario, ya que Valladolid fue ciudad residencial de Cervantes en los años en que salió publicada la primera parte de El Quijote, amén de la ciudad natal de José Zorrilla y de Miguel Delibes.
        A propósito de la ruta allí realizada y de las continuas alusiones a El hereje -que se desarrolla en las calles de Valladolid-, me he metido esta semana con la lectura de La sombra del ciprés es alargada como primer acercamiento a la extensa obra novelística del autor pucelano. Se trata de una obra en la que Pedro, el chaval abulense protagonista, nos refiere cómo pasa su juventud en la casa de don Mateo, un preceptor que a cambio de dinero se encarga de la manutención y de la formación de algunos chavales huérfanos de la ciudad.
         La mayor parte del relato trata acerca de las vicisitudes de la familia donde vive Pedro, así como de las relaciones entre los chavales allí presentes. Sin embargo, en las pocas veces que se alude a la ciudad donde viven, es indisimulable el cariño que siente Delibes por la ciudad de Santa Teresa, una ciudad en la que cuando nieva los copos se posan "sobre la plaza o sobre los álamos con una lenidad de caricia", y en la que cuando sale el deseado sol primaveral hasta "las piedras amarillas de los vetustos edificios parecen reaccionar alegremente al contacto de la brisa templada". Sin duda, como diría mi abuelo, hay dos cosas que no se pueden disimular en esta vida: el amor y el dinero.

viernes, 6 de junio de 2014

DICC.320: ENSOBERBECER

Ensoberbecer: Causar o excitar soberbia sobre alguien.

   
    1.    ¡Quiero que España no gane este mundial! 
        Sé que, queriendo como quiero a mi país y placiéndome como me plae el balompié, esta aseveración puede resultar harto extraña. Por ello en líneas sucesivas intentaré argumentarla en el deseo de mover a la reflexión antes de ser denostado por mis conciudadanos. 
         Nadie deseaba tanto como yo en aquel ya remoto 2008 que Cesc Fábregas marcase ese decisivo penalti ante Italia que nos daba el pase, por fin, a unas semifinales de un gran torneo futbolístico más de cuarenta años después; el corazón de ningún español latía más rápido que el mío cuando aquel 29 de junio Fernando Torres marcaba el gol ante Alemania que nos proclamaba campeones de Europa en Viena, o cuando "El Quijote de la selección" hacía el milagro en el minuto 116 de la final del mundial de Sudáfrica. Sin embargo, después de haber vencido también la Eurocopa de 2012, estoy convencidísimo de que, por salud mental y futbolística, España no debe ganar este mundial. 
           En nuestro país este año, una década después, ha conquistado la competición nacional un equipo diferente a los dos grandes clubes que, por su manifiesta superioridad -y su no escasa prepotencia en ocasiones-, se granjean el odio del resto de la España futbolística, la cual ha animado como nunca durante esta campaña a ese grandioso Atlético de Madrid, hecho a imagen y semejanza de su demiurgo Diego Pablo Simeone. Por idéntica razón, si España se proclamase campeona, el fútbol mundial comenzaría a parecerse peligrosamente a la liga española, con un agravante mayor: mientras que en nuestra liga el título se ha dirimido entre dos grandes escuadras desde hace diez años, a nivel internacional el título habría quedado exclusivamente en manos españolas durante diez años, lo cual -al igual que ha ocurrido en nuestro país- acabaría por minar la vida del fútbol, cuyo aliciente máximo es, recordemos, la incertidumbre de la victoria. ¿O acaso sería el espectáculo grandioso que es si conociéramos de antemano el nombre del vencedor de cada partido?
           Por otra parte, pienso en las generaciones infantiles. Al igual que la totalidad de veinteañeros, treintañeros, cuarentañeros e incluso cincuentones no conocían victoria alguna de España antes de 2008 y saboreamos como nunca los primeros títulos de nuestras vidas, las generaciones menores de quince años ¡no conocen la derrota internacional de España en un gran torneo!, y la continuidad del éxito para estas generaciones -y no exclusivamente para estas generaciones- no puede sino conducir a dos caminos, a cual peor: el ensoberbecimiento o la infravolación del mérito.         
           Por todo ello y porque el fútbol es romanticismo, necesitamos una selección revelación; requerimos de un equipo que sea ejemplo, una selección que crezca desde la humildad y se convierta a lo largo del campeonato en referencia clave para los corazones que buscamos la justicia. Por todo ello pienso en equipos vírgenes de títulos, pero con calidad suficiente para conquistar el mundial a base de trabajo, como Bélgica o Chile: que ganen ellos, o no, pero, sobre todo, por favor, ¡que no venza España!


    2. La sabiduría popular acuñó remotamente una sabia sentencia que viene a señalar que para conocer a alguien no hay nada mejor que dotarle de un gran poder. Esta sabia enseñanza no dejaba de rondarme esta mañana cuando mis oídos han tenido que soportar una vez más las palabras de este nuevo líder de la extrema izquierda española, encumbrado por casi todos los medios de comunicación.
        El bautizado como Pablo Iglesias -las casualidades nunca vienen solas- sacó finalmente el pasado veinticinco de mayo una cuantía significativa de votos, muy por encima de sus propias previsiones, y el líder de Podemos ha caído en esa burbuja tan característica de los políticos; la única diferencia entre él y el resto de mandamases es el tiempo: mientras el común de los políticos adolece del "mal burbujil"especialmente en el segundo mandato monclovita, en su caso ha llegado escasamente una semana después de ser encumbrado a la cima de la fama. 
          Sin cumplirse aún las dos semanas de su ascensión a los cielos, al más puro estilo Remedios la Bella, ante un ataque de celos por la premura de Izquierda Unida en presentar una propuesta consultiva sobre la forma de estado, el ya apodado como "Paublemos" ha decidido renunciar a un principio básico de su dizque programa para, de esta forma, seguir siendo carne de telediario, mientras que, ante la pregunta de si el el abdicable Juan Carlos se había puesto en contacto con él, no ha dudado en contestar que tiene varias llamadas perdidas y que desconoce si alguna se corresponde con el jefe del Estado, pero que, de ser así, le invita a mandarle un whatssap y ya él, en un acto de pleitesía, se dignará a ponerse en contacto.
         Mis conciudadanos queridos, entiendo que ante el hastío, el desagrado y la corrupción política que hemos sufrido en los últimos años, queramos probar opciones no exploradas, pero, conocido el personaje tras las elecciones europeas, creo que no nos quedan demasiadas dudas de que ni el partido ni el personaje eran los más idóneos: ¿os imagináis acaso en qué condiciones de esquizofrenia podría llegar este ente coletil a la presidencia del gobierno si tras dos semanas de cámaras ya muestra tan altas dosis de ensoberbecimiento? 
        ¡Dios nos coja confesados! Aunque imagino que, llegado el caso, no tendríamos que preocuparnos por ello: seguro que el "demócrata" Paublemos ya le habrá mandado algún whatssap al Altísimo, ¿o empezará a pensar, al más puro estilo Augusto Pérez, que el personaje es más importante que el Creador?
 

 

jueves, 22 de mayo de 2014

DICC. 319: URDIR

Urdir: Maquinar y disponer cautelosamente algo contra alguien, o para la consecución de algún designio.

   
   1. "-Ismo" es un sufijo que tradicionalmente en nuestro idioma se ha añadido a sustantivos comunes con el objeto de nombrar una tendencia o un estilo artístico; de esta manera, podemos definir el Realismo como la corriente literaria decimonónica que trata de representar la vida tal cual es, o el Futurismo como la tendencia vanguardista que preconiza la muerte de la poesía para cantar al progreso y a la ciencia.
        Este uso empezó a cambiar a inicios del siglo XXI, cuando, agotado el mandato de Felipe González, dio en denominarse felipismo a la etapa que comprendió su gobierno entre 1982 y 1996. Hoy el uso de este sufijo ha crecido tanto y tan raudamente como el poder del coronel Aureliano Buendía en Macondo, de tal forma que hablamos de manera cotidiana del cholismo para referirnos a una especie de religión pagana que sigue y festeja los logros deportivos del Atlético de Madrid capitaneados por el cholo Simeone, o del arriolismo para caracterizar esa costumbre "maricomplejinista" de los líderes del PP que viene a declarar que es preferible ser blando en el debate político o incluso -como diría Franco- no entrar en política.
        Tal vez el más cristalino ejemplo de arriolismo lo tenemos en la última semana de campaña electoral del PP. Hay analistas, incluso, que señalan que Arriola -eterno consejero de las campañas populares- ha podido urdir un plan largoplacista con el objeto de que el PP gane por mayoría absoluta las elecciones municipales y autonómicas en casi todas las comunidades el año próximo. Según este plan, Arriola habría aconsejado a Arias Cañete que se dejase vencer en el debate a las europeas con Elena Valenciano en aras de que la victoria popular final sea escasa; de este modo, se garantizaría la continuidad de Rubalcaba al frente del PSOE, y con ello sería notablemente más fácil seguir cosechando victorias en el frente azul a largo plazo. Desde mi punto de vista, el plan resulta tan retorcido que probablemente sea verdad.
        ...Y puestos a seguir "neologizando" yo propongo una nueva acepción para el término "arriolismo"; algo así como "perenne facultad para abducir a los líderes políticos del Partido Popular a hacer o pensar lo que no manda el sentido común".
           

     2. Como os anuncié la semana pasada, mis queridos diecinueve seguidores, este blog estaba muy próximo a alcanzar las diez mil visitas, y consecuentemente, muy cerca de celebrarse un sorteo entre todos vosotros que arrojaría como resultado el nombre del ganador de un premio cultural. Gracias a vuestra fidelidad, alcanzamos la simbólica cifra hace escasas jornadas, así que, con el objetivo cumplido, esta mañana he celebrado dicho sorteo. Para ello, no he urdido plan complicado alguno, ni siquiera he utilizado mano inocente por imposibilidad de tenerla en ese momento: he cortado unos papeles con el nombre de mis seguidores, los he barajeado y he extraído sin mirar uno de ellos. El nombre que tenía escrito en su anverso era "Paloma".
          Así pues, la usuaria registrada con el nombre "Paloma" cuenta con diez días desde hoy para, por medio de un comentario en el blog, manifestar que desea recibir dicho presente, ya que en caso contrario, el próximo jueves procederé a realizar otro sorteo entre mis seguidores.
          De nuevo, muchas gracias por ser mi crítica y mi altavoz, mis compañeros de fatigas, de enojos, de alegrías, de reflexiones y de palabras...., sobre todo de palabras, ese grandioso don que la ficción otorgó a Don Quijote de la Mancha, y que, como nos confiesa una anciana y enamorada Dulcinea en Dulcinea y el caballero dormido de Gustavo Martín Garzo, el caballero usó como "el más poderoso de sus bálsamos", como podemos emplearlas todos si las amamos y conocemos bien.

domingo, 11 de mayo de 2014

DICC.318: MENOSCABAR

Menoscabar: Deteriorar y deslustrar algo, quitándole parte de la estimación o lucimiento que antes tenía.

  
   1. La encuesta del CIS de esta semana en la que se concluía que tan solo un diecisiete por ciento de la población española conoce la fecha de las próximas elecciones europeas -que tendrán lugar en este mismo mes- no hace sino poner de relieve la escasísima preocupación que sobre asuntos que le atañen directamente tiene la población española.
       Sin ánimo alguno de menoscabar el fútbol en cuanto a sentimiento y percepción vital, estoy convencido de que los resultados de la encuesta hubieran sido antagónicos en caso de que la pregunta hubiese sido por la fecha de la final de la Copa de Europa, que, casualmente, se juega solo un día antes de las elecciones europeas.
       Es posible que la encuesta sea solo reflejo de la ausencia de esperanza política de los ciudadanos; que, ante los últmos cambios de gobierno y las sucesivas desilusiones, los españoles piensen que en poco o en nada va a cambiarles la vida el resultado electoral del veinticinco de mayo. Sin embargo, queridos españoles, por más que nos apasione el balompié, mucho me temo que en menos aun va a cambiarnos la vida la final de la Copa de Europa.
        Aun entendiendo -que no compartiendo- las razones de la mayoría de mis conciudadanos, pienso que estas elecciones pueden servir perfectamente como antesala de las municipales y autonómicas del año próximo y que, por ende, pueden ser una muy buena oportunidad para votar a partidos minoritarios y comprobar si la representación que estos saquen está a la altura de las expectativas para poder así confirmar el voto en las próximas elecciones. 
          Esa será al menos mi forma de actuar y, en ese sentido, votaré a VOX, el flamante partido encabezado para estas elecciones por Alejo Vidal-Quadras y presidido por Ortega Lara, quien, a mi parecer, debiera ser el símbolo de la entereza y de la lucha contra el terror de nuestro país. Aunque, claro está, España elegirá mucho antes como símbolos a Iker Casillas o a David Villa. ¿Hacemos la prueba de ver si hay un porcentaje mayor de españoles que saben en qué equipo juegan estos jugadores o en qué partido milita Ortega Lara? ¡No! ¡Mejor que no! Mucho me temo que el ridículo puede ser aun mayor y pueden acabar diciendo que Ortega Lara es delantero del Betis...


    2.  ¡Indignante! Así valoro el hecho de que España -nación cuya lengua es la segunda más importante en España y en el mundo- se presentara ayer al concurso internacional de Eurovisión con una composición cantada en inglés. Nadie se imagina la posibiliad de que Francia convergiese a dicho certamen sin una actuación en francés, ¿verdad? ¿Entonces por qué menoscabamos nosotros nuestra propia lengua?, ¿por qué esa inveterada costumbre hispana de valorar lo externo como mejor que lo nuestro?
        Sabéis, queridos míos, que me gusta dar publicidad a todo aquello que entiendo como positivo y de lo que creo que se puede sacar algún placer, beneficio o aprendizaje. 
       Este blog, que actualizaría con mayor frecuencia -y probablemente mejor calidad- en caso de tener más tiempo, es uno de esos elementos que publicito en cuanto tengo oportunidad, en aras de compartir con vosotros algunas voces léxicas del español que van cayendo en desuso y que, muy quijotescamente, intento salvar del cementerio. 
        Huelga decir que es prácticamente imposible contrarrestar la fuerza de la evolución lingüística, pero si mi labor léxica permite el conocimiento, el recuerdo o la reutilización de alguna de estas palabras, valoro mi actividad como más que satisfactoria.
       Sé, además, que muchos de vosotros tanto dentro como fuera de nuestras fronteras -especialmente desde Estados Unidos, Italia y Alemania- actuáis de altavoz de mi labor, que se ve así considerablemente reforzada y fomentada. Y, por ello, en llegando a las diez mil visitas -que diría mi admirado Alonso Quijano-, sortearé entre mis seguidores un regalo cultural, que no logrará pagar vuestro cariño e imperecedera fidelidad, pero servirá al menos como pequeño símbolo de agradecimiento. Considerando que estoy a escasísimas visitas de alcanzar la cifra señalada, estad pendientes, que probablemente en la próxima entrada anunciaré ya el ganador del regalo. ¡Suerte!