miércoles, 17 de julio de 2013
miércoles, 19 de junio de 2013
DICC.297: SUSO
Suso-: Arriba.
1. Hace exactamente un año había realizado dos horas de CORPES y tras ellas me había dirigido a la plaza más hermosa de España -y puede que del mundo-, donde Olga y yo teníamos una cita con Juan Miguel Ruano, ese profesor de Lengua y Literatura que introdujo a sus discípulos del Lucía de Medrano en la carrera de la verdad, empujándonos definitivamente destino a la vocación.
Justo después, en torno a la una y media del mediodía y con el efecto de ese segundo café del día que casi siempre actúa de chispa sobreactividora en mi cuerpo, le manifestaba a Olga mi firme decisión de resolver dudas veraniegas pasándome en ese mismo instante por Enforex en busca de un sí o un no definitivos.
Como sabéis, aquella jornada se resolvió con los mejores planes estivales, que finalmente fructificaron en varios centenares de clases impartidas durante el verano y en el nacimiento de una carrera que -¡quién me lo iba a decir hace un año!- a la postre se eregiría en mi forma de vida actual: la de guía turístico de los grupos de Enforex.
Han pasado trescientas sesenta y cinco jornadas desde entonces; se han sucedido grupos italianos, neozelandeses, estadounidenses o ingleses; Toledo, El Escorial, Madrid, Ávila, Segovia, así como distintos edificios de Salamanca han sido repetidamente visitados y disfrutados con notas de cariño y aprendizajes de culturas, pero todo, absolutamente todo, nació en la susocomentada jornada, un día estupendo culminado con paseo histórico sobre el Puente Romano y coca-cola vespertina en la Plaza Mayor.
¡Qué bueno es pararse a reflexionar, tomar perspectiva y dar gracias a Dios, por haberme dado tanto!
2. "Hoy es el día más triste de mis 90 años de historia. Estoy en cada una de vuestras lágrimas. Viviré siempre en vuestros corazones. #HalaUnión". Con este emotivo mensaje publicado en el Twitter oficial, ayer se despedía la Unión Deportiva Salamanca tras más de 90 años de historia.
Yo, que me considero un seguidor de fútbol algo bizarro por aquello de no tener un equipo definido, he de reconocer que guardaba parte de mi cariño futbolístico para la Unión, un club al que me aficioné en la temporada 2008-09, cuando mis primeros sueños salmantinos se yuxtapusieron con una brillantísima campaña de los entonces entrenados por David Amaral, que se quedaron a las puertas de un histórico ascenso a Primera.
A partir de ahora se abren numerosas especulaciones sobre si Hidalgo creará un nuevo club o asistiremos a la desapariciónn del balompié profesional en la ciudad charra. En cualquier caso, si ya de por sí la afición al deporte rey no era excesiva en Salamanca, el nuevo equipo requerirá de bastante tiempo para crear arraigo en la ciudad, lo cual, unido a los vilipendios a los que se ha sometido a Hidalgo en los últimos tiempos, me hace pensar -y temer- que con el susoexpuesto mensaje twittero de ayer, no solo se cerraron más de nueve décadas de historia; también es probable que se dilapidaran los deseos de ver fútbol profesional de los pocos salmantinos enamorados de este deporte.
¡Requiescat in pace, UDS! Por siempre: ¡Hala Unión!
1. Hace exactamente un año había realizado dos horas de CORPES y tras ellas me había dirigido a la plaza más hermosa de España -y puede que del mundo-, donde Olga y yo teníamos una cita con Juan Miguel Ruano, ese profesor de Lengua y Literatura que introdujo a sus discípulos del Lucía de Medrano en la carrera de la verdad, empujándonos definitivamente destino a la vocación.
Justo después, en torno a la una y media del mediodía y con el efecto de ese segundo café del día que casi siempre actúa de chispa sobreactividora en mi cuerpo, le manifestaba a Olga mi firme decisión de resolver dudas veraniegas pasándome en ese mismo instante por Enforex en busca de un sí o un no definitivos.
Como sabéis, aquella jornada se resolvió con los mejores planes estivales, que finalmente fructificaron en varios centenares de clases impartidas durante el verano y en el nacimiento de una carrera que -¡quién me lo iba a decir hace un año!- a la postre se eregiría en mi forma de vida actual: la de guía turístico de los grupos de Enforex.
Han pasado trescientas sesenta y cinco jornadas desde entonces; se han sucedido grupos italianos, neozelandeses, estadounidenses o ingleses; Toledo, El Escorial, Madrid, Ávila, Segovia, así como distintos edificios de Salamanca han sido repetidamente visitados y disfrutados con notas de cariño y aprendizajes de culturas, pero todo, absolutamente todo, nació en la susocomentada jornada, un día estupendo culminado con paseo histórico sobre el Puente Romano y coca-cola vespertina en la Plaza Mayor.
¡Qué bueno es pararse a reflexionar, tomar perspectiva y dar gracias a Dios, por haberme dado tanto!
2. "Hoy es el día más triste de mis 90 años de historia. Estoy en cada una de vuestras lágrimas. Viviré siempre en vuestros corazones. #HalaUnión". Con este emotivo mensaje publicado en el Twitter oficial, ayer se despedía la Unión Deportiva Salamanca tras más de 90 años de historia.
Yo, que me considero un seguidor de fútbol algo bizarro por aquello de no tener un equipo definido, he de reconocer que guardaba parte de mi cariño futbolístico para la Unión, un club al que me aficioné en la temporada 2008-09, cuando mis primeros sueños salmantinos se yuxtapusieron con una brillantísima campaña de los entonces entrenados por David Amaral, que se quedaron a las puertas de un histórico ascenso a Primera.
A partir de ahora se abren numerosas especulaciones sobre si Hidalgo creará un nuevo club o asistiremos a la desapariciónn del balompié profesional en la ciudad charra. En cualquier caso, si ya de por sí la afición al deporte rey no era excesiva en Salamanca, el nuevo equipo requerirá de bastante tiempo para crear arraigo en la ciudad, lo cual, unido a los vilipendios a los que se ha sometido a Hidalgo en los últimos tiempos, me hace pensar -y temer- que con el susoexpuesto mensaje twittero de ayer, no solo se cerraron más de nueve décadas de historia; también es probable que se dilapidaran los deseos de ver fútbol profesional de los pocos salmantinos enamorados de este deporte.
¡Requiescat in pace, UDS! Por siempre: ¡Hala Unión!
martes, 18 de junio de 2013
DICC.296: MISTIFICAR
Mistificar: Engañar, embaucar, falsificar.
1. Como sabéis, queridos míos, la psicología es una de mis pasiones ocultas, cada vez menos arcana desde que la grafología y Carlos Rodríguez pasaron por mi vida para instalarse en los recuerdos más provechosos.
Como confesaba la mañana del sábado en las interesantes conversaciones mantenidas con José Antonio Jugo, quiero profundizar en el mundo de la psicología o del psicoanálisis para seguir indagando y aprendiendo más aspectos del conocimiento humano, tan aparentemente inacabarcable como apasionante.
A pesar de la escasa simpatía con que los miramos, creo que nuestros políticos en las segundas legislaturas de mandato son un caso dignísimo de estudio psicológico, así como una fuente inagotable de las más variadas patologías. Dada la impunidad de que suelen gozar los mandamases españoles, suelen desarrollar en esta etapa una especie de facultad o ceguera -depende del prisma desde el que se columbre- que les impide analizar los actos con un mínimo de objetividad. Sin embargo, pese a la anterior generalidad, creo que a esquizofrenias como la de Montoro en muy escasas ocasiones ha debido de llegarse. Este hombre que, según declaraciones propias, sube los impuestos cuando desea bajarlos; oye "pitos, flautas y la gaita más allá" mientras gobierna, y está impedido de hacer una declaración coherente en un español medianamente aceptable es, sin duda, un sujeto que, debiendo dejar de gobernar de inmediato, debería someterse a un tratamiento profesional del que sería costoso obtener resultados personales satisfactorios, pero del que, sin duda, se extraerían interesantes conclusiones para la disciplina psicológica-psiquiátrica.
Señor Montoro, por favor, cuando se oyen instrumentos musicales que nadie está tocando, cuando se hace justo lo contrario de lo que se predica, cuando se intenta presentar como un error múltiple el documento nacional de identidad que incrimina a la infanta -¡qué casualidad!: en cuarenta y cinco millones de habitantes el error llegó en una infanta que, para más inri, tiene un documento de tan solo dos cifras- y cuando se piensa que nadie se dará cuenta de sus mistificaciones, ha llegado el momento: debe acudir a recibir ayuda profesional.
2. Dice la sabiduría popular que por más que intentemos ocultarlas, hay dos cosas en el mundo indisimulables: el dinero y el amor. Personalmente, no estoy convencido del primero de los sujetos, ya que, si bien el pecunio suele saltar a la vista en numerosos detalles, no faltarán ricos vestidos con trajes de mendigos en aras de evitar peticiones o súplicas.
Este argumento lo trataba la noche del pasado martes, 11 de junio de 2013, en un banco de la salmantina Plaza de Madrid con mi queridísima portuguesa: es posible, me decía ella, disimular el dinero; pero, aunque mistifiquemos o evitemos denotar los sentimientos, estos al final nos acaban delatando, especialmente por medio de miradas o de sonrisas, le arguía yo, recordando la cita de Rosa Montero sobre las "golosas miradas que acarician".
Fue una noche indeleblemente hermosa tras la primera representación pública de La cabeza del dragón; una noche que será ya para siempre reclamo de nostalgia; una de esas noches que imantan un lugar -la Plaza de Madrid- y son cita de efémerides -¡vivan los onces de junio!-.
Por tantas y tantas cosas que tú sabes, querida Muerte, ¡¡muchísimas gracias!!
1. Como sabéis, queridos míos, la psicología es una de mis pasiones ocultas, cada vez menos arcana desde que la grafología y Carlos Rodríguez pasaron por mi vida para instalarse en los recuerdos más provechosos.
Como confesaba la mañana del sábado en las interesantes conversaciones mantenidas con José Antonio Jugo, quiero profundizar en el mundo de la psicología o del psicoanálisis para seguir indagando y aprendiendo más aspectos del conocimiento humano, tan aparentemente inacabarcable como apasionante.
A pesar de la escasa simpatía con que los miramos, creo que nuestros políticos en las segundas legislaturas de mandato son un caso dignísimo de estudio psicológico, así como una fuente inagotable de las más variadas patologías. Dada la impunidad de que suelen gozar los mandamases españoles, suelen desarrollar en esta etapa una especie de facultad o ceguera -depende del prisma desde el que se columbre- que les impide analizar los actos con un mínimo de objetividad. Sin embargo, pese a la anterior generalidad, creo que a esquizofrenias como la de Montoro en muy escasas ocasiones ha debido de llegarse. Este hombre que, según declaraciones propias, sube los impuestos cuando desea bajarlos; oye "pitos, flautas y la gaita más allá" mientras gobierna, y está impedido de hacer una declaración coherente en un español medianamente aceptable es, sin duda, un sujeto que, debiendo dejar de gobernar de inmediato, debería someterse a un tratamiento profesional del que sería costoso obtener resultados personales satisfactorios, pero del que, sin duda, se extraerían interesantes conclusiones para la disciplina psicológica-psiquiátrica.
Señor Montoro, por favor, cuando se oyen instrumentos musicales que nadie está tocando, cuando se hace justo lo contrario de lo que se predica, cuando se intenta presentar como un error múltiple el documento nacional de identidad que incrimina a la infanta -¡qué casualidad!: en cuarenta y cinco millones de habitantes el error llegó en una infanta que, para más inri, tiene un documento de tan solo dos cifras- y cuando se piensa que nadie se dará cuenta de sus mistificaciones, ha llegado el momento: debe acudir a recibir ayuda profesional.
2. Dice la sabiduría popular que por más que intentemos ocultarlas, hay dos cosas en el mundo indisimulables: el dinero y el amor. Personalmente, no estoy convencido del primero de los sujetos, ya que, si bien el pecunio suele saltar a la vista en numerosos detalles, no faltarán ricos vestidos con trajes de mendigos en aras de evitar peticiones o súplicas.
Este argumento lo trataba la noche del pasado martes, 11 de junio de 2013, en un banco de la salmantina Plaza de Madrid con mi queridísima portuguesa: es posible, me decía ella, disimular el dinero; pero, aunque mistifiquemos o evitemos denotar los sentimientos, estos al final nos acaban delatando, especialmente por medio de miradas o de sonrisas, le arguía yo, recordando la cita de Rosa Montero sobre las "golosas miradas que acarician".
Fue una noche indeleblemente hermosa tras la primera representación pública de La cabeza del dragón; una noche que será ya para siempre reclamo de nostalgia; una de esas noches que imantan un lugar -la Plaza de Madrid- y son cita de efémerides -¡vivan los onces de junio!-.
Por tantas y tantas cosas que tú sabes, querida Muerte, ¡¡muchísimas gracias!!
martes, 4 de junio de 2013
DICC.295: ALIENACIÓN
Alienación: Proceso mediante el cual el individuo o una colectividad transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que se espera de su condición.
1. Hay políticas, instituciones, organizaciones, familias y un sinfín de coyunturas que lamentablemente producen alienación hasta anular por completo la personalidad de quien las padece. Así lo sufrieron, entre otras, esas hermosas criaturas que Federico García Lorca concibió en La casa de Bernarda Alba bajo el despótico mando de la protagonista que le da título. A ese asfixiante clima, carente de libertad y exento de autonomía, tan solo logró escapar Adela, encontrando en su atrevimiento la muerte. Sin embargo, aun desconociendo el final, las otras cuatro hermanas en ningún momento intentaron rebelarse ante la tiranía de su madre. Seguramente por medio, en efecto, pero creo que dicho análisis soslaya una realidad muy humana: si no aunaron fuerzas contra su madre fue, sobre todo, porque cuando el círculo vital es demasiado estrecho, solo se acaba por juzgar normal lo que hay dentro de él, siendo todo lo externo considerado carente de sentido o de razón.
Mucho me temo que en determinados lugares esta situación lorquiana no es tan ajena o lejana temporalmente como pueda parecernos, y sinceramente, compadezco a sus protagonistas, pues no han tenido la oportunidad de aprender una de las enseñanzas más universales y sabias que nos legó nuestro más famoso caballero andante, aquella que sentencia que "la libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre."
2. Acabo de ver la puesta en escena en el Liceo de A quien celebre mi muerte, una obra que han representado los alumnos del Instituo Gonzalo Torrente Ballester de Santa Marta, galardonados con el premio a la mejor actuación en el festival de teatro infantil de Castilla y León. Vaya una sentida felicitación para ellos y, cómo no, para las directoras: mis admiradas Rosa Núñez-Hoyo y Paz Carrasco.
Actuación al margen, la obra muestra el encuentro entre variopintos personajes que se encuentran nada más cruzar el confín que separa la vida de la muerte. Allí, a la manera de Esperando a Godot, mientras aguardan la llamada de San Pedro, van dando cuenta de la circunstancia de su muerte, así como de numerosas vicisitudes vitales que han atrevesado. La filosofía que puede extraerse de todos estos personajes que están de vuelta es que, como dejó dicho Charles Chaplin, "la vida es una obra de teatro que no permite ensayos...por eso; canta, ríe, baila, llora y vive cada momento de tu vida...antes de que la obra termine sin aplausos".
¡Qué razón tenía el bigotudo más famoso de la historia y cuán omiso caso le hacemos en numerosas ocasiones! Lo peor de todo en ciertas jornadas es esa ominosa sensación de que por más bien que te sepas la teoría, la puesta en práctica no está saliendo todo lo bien que debiera, pues una especie de alienación inconsciente, una suerte de autocensura incontrolable, te impide ser quien eres justo cuando más espontáneo quieres ser. En esas jornadas solo te queda el consuelo de pensar que si ha sido así, por algo será... Tal vez dentro de un tiempo todo se entienda.
1. Hay políticas, instituciones, organizaciones, familias y un sinfín de coyunturas que lamentablemente producen alienación hasta anular por completo la personalidad de quien las padece. Así lo sufrieron, entre otras, esas hermosas criaturas que Federico García Lorca concibió en La casa de Bernarda Alba bajo el despótico mando de la protagonista que le da título. A ese asfixiante clima, carente de libertad y exento de autonomía, tan solo logró escapar Adela, encontrando en su atrevimiento la muerte. Sin embargo, aun desconociendo el final, las otras cuatro hermanas en ningún momento intentaron rebelarse ante la tiranía de su madre. Seguramente por medio, en efecto, pero creo que dicho análisis soslaya una realidad muy humana: si no aunaron fuerzas contra su madre fue, sobre todo, porque cuando el círculo vital es demasiado estrecho, solo se acaba por juzgar normal lo que hay dentro de él, siendo todo lo externo considerado carente de sentido o de razón.
Mucho me temo que en determinados lugares esta situación lorquiana no es tan ajena o lejana temporalmente como pueda parecernos, y sinceramente, compadezco a sus protagonistas, pues no han tenido la oportunidad de aprender una de las enseñanzas más universales y sabias que nos legó nuestro más famoso caballero andante, aquella que sentencia que "la libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre."
2. Acabo de ver la puesta en escena en el Liceo de A quien celebre mi muerte, una obra que han representado los alumnos del Instituo Gonzalo Torrente Ballester de Santa Marta, galardonados con el premio a la mejor actuación en el festival de teatro infantil de Castilla y León. Vaya una sentida felicitación para ellos y, cómo no, para las directoras: mis admiradas Rosa Núñez-Hoyo y Paz Carrasco.
Actuación al margen, la obra muestra el encuentro entre variopintos personajes que se encuentran nada más cruzar el confín que separa la vida de la muerte. Allí, a la manera de Esperando a Godot, mientras aguardan la llamada de San Pedro, van dando cuenta de la circunstancia de su muerte, así como de numerosas vicisitudes vitales que han atrevesado. La filosofía que puede extraerse de todos estos personajes que están de vuelta es que, como dejó dicho Charles Chaplin, "la vida es una obra de teatro que no permite ensayos...por eso; canta, ríe, baila, llora y vive cada momento de tu vida...antes de que la obra termine sin aplausos".
¡Qué razón tenía el bigotudo más famoso de la historia y cuán omiso caso le hacemos en numerosas ocasiones! Lo peor de todo en ciertas jornadas es esa ominosa sensación de que por más bien que te sepas la teoría, la puesta en práctica no está saliendo todo lo bien que debiera, pues una especie de alienación inconsciente, una suerte de autocensura incontrolable, te impide ser quien eres justo cuando más espontáneo quieres ser. En esas jornadas solo te queda el consuelo de pensar que si ha sido así, por algo será... Tal vez dentro de un tiempo todo se entienda.
martes, 28 de mayo de 2013
DICC.294: DIPSOMANÍA
Dipsomanía: Alcoholismo, abuso de bebidas alcohólicas.
1. Dice una reciente previsión metereológica que el verano de 2013 será prácticamente inexistente en nuestro país, el más frío desde el remotísimo 1816, y en virtud de las temperaturas de este casi gélido mayo, no cabe duda de que no parece ir muy desencaminado el infausto pronóstico.
Sin embargo, estos fríos de mayo no son suficientes para que mi cabeza alemana olvide el primer aniversario de ese viaje realizado en estos días del año pasado a una estación llamada Felicidad. Pasado mañana hará un año desde la tan maravillosa como inolvidable ascensión a los cielos de La Clerecía; el domingo hará un año del recital más fructífero y romántico de mi historia, y el próximo lunes volveré a tocar Toledo con el alma y con el pensamiento, añorando retrasar 365 jornadas el calendario para volver a disfrutar, para volver a viajar, para volver a vivir; para volver a Ser.
Induadablemente son días de nostalgia, pero cuando el recuerdo es positivo, siguiendo la filosofía de El Principito y recogiendo las sabias palabras de mi querídisma amiga portuguesa, hay que recordar y sonreír: simplemente dar gracias a la vida por habernos dado tanto y no lamentar haberlo perdido. Si fue así, seguramente fue porque así tenía que ser y porque el futuro nos deparará algo aún mejor, ¿verdad, querida mía?
Así pues, no voy a dejar que la melancolía me enbargue, ni mucho menos me voy a entregar a la dipsomanía. Tan solo sonreiré rememorando momentos, con algo de añoranza, sí, pero, sobre todo, con la seguridad de que toda la felicidad que recibí en el mejor mes de mi vida constituyó la base sobre la que fundé toda mi vida posterior para dar tanto cariño como felicidad obtuve. ¡Gracias, Marie! ¡Gracias, mi confidente favorita!
¡Felicidad!
2. En estas últimas semanas tengo la sensación de que el clásicoTempus fugit es insuficiente para dar cuenta de la vertiginosa velocidad que han tomado todos los frentes abiertos en mi vida; un Tempus volat sería mucho más adecuado en estos últimos tiempos.
Estamos ya a tan solo dos semanas del estreno de La cabeza del dragón; obra en la que los diálogos y el conjunto va fluyendo, a pesar de la flojedad de cantos y coreografía, donde aún queda mucho por mejorar a contrarreloj. Dice mi admirado Miguel que mi problema con la coreografía es debida a cierta inhibición; le doy absolutamente la razón, añadiendo que creo que soy arrítmico por naturaleza, lo cual me hace tener la sensación de que tan solo volviéndome dipsómano por un día podré seguir el ritmo sin ese odiado freno de mano inconsciente del que no me logro desprender en los bailes.
Dios quiera que finalmente todo salga bien; en cualquier caso, creo que lo pasaremos bien seguro, y no debemos olvidar que es el objetivo final: ¡atrevámonos a ser felices!
1. Dice una reciente previsión metereológica que el verano de 2013 será prácticamente inexistente en nuestro país, el más frío desde el remotísimo 1816, y en virtud de las temperaturas de este casi gélido mayo, no cabe duda de que no parece ir muy desencaminado el infausto pronóstico.
Sin embargo, estos fríos de mayo no son suficientes para que mi cabeza alemana olvide el primer aniversario de ese viaje realizado en estos días del año pasado a una estación llamada Felicidad. Pasado mañana hará un año desde la tan maravillosa como inolvidable ascensión a los cielos de La Clerecía; el domingo hará un año del recital más fructífero y romántico de mi historia, y el próximo lunes volveré a tocar Toledo con el alma y con el pensamiento, añorando retrasar 365 jornadas el calendario para volver a disfrutar, para volver a viajar, para volver a vivir; para volver a Ser.
Induadablemente son días de nostalgia, pero cuando el recuerdo es positivo, siguiendo la filosofía de El Principito y recogiendo las sabias palabras de mi querídisma amiga portuguesa, hay que recordar y sonreír: simplemente dar gracias a la vida por habernos dado tanto y no lamentar haberlo perdido. Si fue así, seguramente fue porque así tenía que ser y porque el futuro nos deparará algo aún mejor, ¿verdad, querida mía?
Así pues, no voy a dejar que la melancolía me enbargue, ni mucho menos me voy a entregar a la dipsomanía. Tan solo sonreiré rememorando momentos, con algo de añoranza, sí, pero, sobre todo, con la seguridad de que toda la felicidad que recibí en el mejor mes de mi vida constituyó la base sobre la que fundé toda mi vida posterior para dar tanto cariño como felicidad obtuve. ¡Gracias, Marie! ¡Gracias, mi confidente favorita!
¡Felicidad!
2. En estas últimas semanas tengo la sensación de que el clásicoTempus fugit es insuficiente para dar cuenta de la vertiginosa velocidad que han tomado todos los frentes abiertos en mi vida; un Tempus volat sería mucho más adecuado en estos últimos tiempos.
Estamos ya a tan solo dos semanas del estreno de La cabeza del dragón; obra en la que los diálogos y el conjunto va fluyendo, a pesar de la flojedad de cantos y coreografía, donde aún queda mucho por mejorar a contrarreloj. Dice mi admirado Miguel que mi problema con la coreografía es debida a cierta inhibición; le doy absolutamente la razón, añadiendo que creo que soy arrítmico por naturaleza, lo cual me hace tener la sensación de que tan solo volviéndome dipsómano por un día podré seguir el ritmo sin ese odiado freno de mano inconsciente del que no me logro desprender en los bailes.
Dios quiera que finalmente todo salga bien; en cualquier caso, creo que lo pasaremos bien seguro, y no debemos olvidar que es el objetivo final: ¡atrevámonos a ser felices!
miércoles, 22 de mayo de 2013
DICC.293: ADUSTO
Adusto: Seco, severo, desabrido.
1. Como he podido comprobar en mis fantásticas 32 semanas en Enforex, los estereotipos más repetidos acerca de los españoles es que amamos los toros y el flamenco y que somos abiertos, simpáticos y trasnochadores a partes iguales.
Después de ver lo de ayer, creo que a las características de los españoles debe añadirse su capacidad de sorprender al resto, por lo menos a nivel político. ¿O es que acaso alguien se esperaba que ayer el verdadero líder de la derecha española saliera, cual yerno de Silvestre Stallone, a repartir a diestro y siniestro y a erigirse en la auténtica y verdadera oposición del gobierno de Mariano Rajoy?
Con un tono adusto y sereno que hacía tiempo no usaba, el gran José María Aznar demostró ayer que el liderazgo es una cualidad que se tiene o se carece, pero que no se puede comprar. Así, desde esa seguridad de los que van de vuelta, reclamó al gobierno rajoyesco -a cuyo lado los toros de Guisando son auténticos baluartes de fortaleza y bravura- que dejara de traicionar a sus once millones de votantes y torciera el sendo de su política por el camino de sus promesas electorales; misma petición, por cierto, que pocos días ha elevó Esperanza Aguirre.
¡Qué bien le iría a España la vuelta de estas personalidades políticas! Ahora que Mariano parece empeñado en destruir el PP al más puro estilo UCD, no tengo ninguna duda de que un partido formado por Aznar, María San Gil, Esperanza Aguirre o Alejo Vidal-Quadras arrasaría en las elecciones, aunque mucho me temo que esta hipótesis no pasará de utopía.
2. La pasada semana empecé a gozar de una novela, como hacía tiempo que no disfrutaba. Se trata de una novela editada este mismo año, cuyo éxito viene avalado por la quinta edición en el mes de mayo: El Maestro del Prado.
Se centra en Madrid a inicios de la década de los 90, donde un joven estudiante, sin tener muchas posibilidades gratuitas de ocio, visita asiduamente el Museo del Prado. Uno de esos días, mientras observa con atención La Perla de Rafael, se coloca a su lado un curioso sesentón. Tras media hora de contemplación paralela, por fin el adusto señor rompe el silencio para compartir sentimientos desprendidos del cuadro y confesarle algún arcano de dicho cuadro. Desde ese momento, con el misterio ya iniciado e interrogantes varias en la mente del lector, empezamos una carrera investigadora por los misterios del arte renacentista, que hacen pasar un muy buen rato, amén de aprender numerosas curiosidades del arte pictórico.
En definitiva, queridos, si tenéis un rato y, sobre todo, mucha curiosidad pictórica, El Maestro del Prado es vuestra obra.
1. Como he podido comprobar en mis fantásticas 32 semanas en Enforex, los estereotipos más repetidos acerca de los españoles es que amamos los toros y el flamenco y que somos abiertos, simpáticos y trasnochadores a partes iguales.
Después de ver lo de ayer, creo que a las características de los españoles debe añadirse su capacidad de sorprender al resto, por lo menos a nivel político. ¿O es que acaso alguien se esperaba que ayer el verdadero líder de la derecha española saliera, cual yerno de Silvestre Stallone, a repartir a diestro y siniestro y a erigirse en la auténtica y verdadera oposición del gobierno de Mariano Rajoy?
Con un tono adusto y sereno que hacía tiempo no usaba, el gran José María Aznar demostró ayer que el liderazgo es una cualidad que se tiene o se carece, pero que no se puede comprar. Así, desde esa seguridad de los que van de vuelta, reclamó al gobierno rajoyesco -a cuyo lado los toros de Guisando son auténticos baluartes de fortaleza y bravura- que dejara de traicionar a sus once millones de votantes y torciera el sendo de su política por el camino de sus promesas electorales; misma petición, por cierto, que pocos días ha elevó Esperanza Aguirre.
¡Qué bien le iría a España la vuelta de estas personalidades políticas! Ahora que Mariano parece empeñado en destruir el PP al más puro estilo UCD, no tengo ninguna duda de que un partido formado por Aznar, María San Gil, Esperanza Aguirre o Alejo Vidal-Quadras arrasaría en las elecciones, aunque mucho me temo que esta hipótesis no pasará de utopía.
2. La pasada semana empecé a gozar de una novela, como hacía tiempo que no disfrutaba. Se trata de una novela editada este mismo año, cuyo éxito viene avalado por la quinta edición en el mes de mayo: El Maestro del Prado.
Se centra en Madrid a inicios de la década de los 90, donde un joven estudiante, sin tener muchas posibilidades gratuitas de ocio, visita asiduamente el Museo del Prado. Uno de esos días, mientras observa con atención La Perla de Rafael, se coloca a su lado un curioso sesentón. Tras media hora de contemplación paralela, por fin el adusto señor rompe el silencio para compartir sentimientos desprendidos del cuadro y confesarle algún arcano de dicho cuadro. Desde ese momento, con el misterio ya iniciado e interrogantes varias en la mente del lector, empezamos una carrera investigadora por los misterios del arte renacentista, que hacen pasar un muy buen rato, amén de aprender numerosas curiosidades del arte pictórico.
En definitiva, queridos, si tenéis un rato y, sobre todo, mucha curiosidad pictórica, El Maestro del Prado es vuestra obra.
lunes, 20 de mayo de 2013
DICC.292: AHERROJAR
Aherrojar: Oprimir, subyugar.
1. Es comúnmente conocido que el personaje más famoso de la literatura española era tomado por loco, a pesar de la claridad expositiva de sus razonamientos no tratando materia de caballería; es igualmente famosa la denostación que padeció Copernico cuando se atrevió a postular la redondez de la Tierra, y no es menos cierto que actualmente quien se atreve a llevar la contraria al pensamiento social es tildado de "facha" o "descerebrado" cuando no de algo peor por más que sus argumentos sean del todo razonables: es lo que tiene la muerte del pensamiento.
Esa sensación de conductor suicida que viaja contra los demás vehículos es la que me acompaña desde que el pasado viernes se presentó la nueva Ley de Educación, pomposamente llamada LOMCE.
A raíz del conocimiento de esta flamante ley tanto la izquierda como el tercio nacionalista del país está clamando que supone la vuelta al Franquismo, amén de una flagrante "españolización".
Acerca de la primera acusación, quiero recordarles a los señoritos desmemoriados de la izquierda que ninguna época por mala o buena que sea, está exenta de éxitos y fracasos -¡incluso Zapatero hizo algo bien!-, y que en materia educativa durante los años del Franquismo se potenciaba la cultura del esfuerzo para lograr una beca, los títulos de las universidades españolas aún tenían algún valor y ni maestros ni profesores cometían faltas de ortografía.
En materia tocante a la españolización me dan ganas de reír si no fuera por lo indignante del argumento. Señor Mas y demás patulea españolófoba: la ley LOMCE tan solo garantiza que el Estado subvencionará la enseñanza del idioma nacional en centros privados en caso de que alguien pida ser escolarizado en español -en cuyo caso quedará estigmatizado socialmente-, pero la potestad de la lengua vehicular de la enseñanza se deja en manos de la Generalidad, para que, con su tiranía despótica, vuelva a aherrojar a todos los ciudadanos no españolófobos que osen estudiar en español, para lo cual, por cierto, habrán de ir a un centro privado, subvencionado por todos los españoles.
En fin, una vez más los pájaros disparan contra las escopetas, el poder social de ciertos medios manipulan la verdad y la sociedad demanda que las escopetas cesen de matar a las numerosas bandadas a las que está dando muerte... ¡Ver para creer!
2. Ronald López es un habitante salmantino, nacido en Perú, con gran facilidad de palabra. Este hombre, que dice haber sido consultado por numerosísimos políticos importantes de España y del resto del mundo -poco menos que se erige en responsable de la victoria de Obama- se gana la vida en la ciudad charra impartiendo dizque cursos de oratoria, hábilmente publicitados por toda la ciudad.
Engañado por uno de ellos y en el deseo de huir de la melancolía que se cernía sobre mis tardes tras la marcha de Marie en julio de 2012, me inscribí a uno con el deseo de profundizar en esta materia que, como sabéis, me apasiona.
Mal empezamos cuando su recibimiento el ya lejano 10 de julio fue algo así como: "Usted tiene gran facilidad de palabra, como ya el otro día por teléfono deduje. ¿Para qué se ha apuntado usted?". En fin, cálidos recimientos aparte, el señor utiliza un método consistente en grabar sistemáticamente una o dos intervenciones por día, proyectarla a continuación y hacer crítica constructiva sobre las reproducciones para, de esta forma, mejorar la comunicación no verbal y la imagen que el comunicador proyecta. Esto lo adereza de unas fotocopias del siglo pasado -por ser coherente con aquello de proyectar una buena imagen, supongo- y con una retahíla inagotable de ejemplos biográficos en los que ha ayudado a mejorar la imagen de este o aquel comunicador. En definitiva, que valiéndose del juicio siempre amable del resto de compañeros hacia el comunicador, un borrego sale de allí convencido de que le ha ayudado mucho y ha aprendido innúmeras estratagemas para convencer en su siguiente comunicación, pero la realidad del asunto es que estos cursos me parecen autéticos fraudes.
Si a eso le añadimos que las sesiones se imparten en una especie de salón en el que tienes la sensación -no comprobada, pero sí intuida- de estar en la vivienda privada del profesor, te preguntas: ¿será acaso este hombre un auténtico impostor que se mueve siempre en negro? ¿Amén de ofrecer un producto insustancial por un precio considerable elevado no paga ningún impuesto por dicha actividad, mientras en las horas de clase se dedica a movilizar a sus alumnos incitándoles a acudir a manifestaciones contra el gobierno cuando él no paga ningún impuesto con los que el infausto Montoro nos aherroja a los legales que pagamos religiosamente sus cursos?
Como no hay libro tan malo que no te enseñe algo ni curso tan pésimo -aun siendo impartido por Ronald López- del que no obtengas nada positivo, por lo menos en dichas sesiones conocí a Claudia, a la que últimamente veo poco, pero, como ella sabe, tengo mucho cariño.
1. Es comúnmente conocido que el personaje más famoso de la literatura española era tomado por loco, a pesar de la claridad expositiva de sus razonamientos no tratando materia de caballería; es igualmente famosa la denostación que padeció Copernico cuando se atrevió a postular la redondez de la Tierra, y no es menos cierto que actualmente quien se atreve a llevar la contraria al pensamiento social es tildado de "facha" o "descerebrado" cuando no de algo peor por más que sus argumentos sean del todo razonables: es lo que tiene la muerte del pensamiento.
Esa sensación de conductor suicida que viaja contra los demás vehículos es la que me acompaña desde que el pasado viernes se presentó la nueva Ley de Educación, pomposamente llamada LOMCE.
A raíz del conocimiento de esta flamante ley tanto la izquierda como el tercio nacionalista del país está clamando que supone la vuelta al Franquismo, amén de una flagrante "españolización".
Acerca de la primera acusación, quiero recordarles a los señoritos desmemoriados de la izquierda que ninguna época por mala o buena que sea, está exenta de éxitos y fracasos -¡incluso Zapatero hizo algo bien!-, y que en materia educativa durante los años del Franquismo se potenciaba la cultura del esfuerzo para lograr una beca, los títulos de las universidades españolas aún tenían algún valor y ni maestros ni profesores cometían faltas de ortografía.
En materia tocante a la españolización me dan ganas de reír si no fuera por lo indignante del argumento. Señor Mas y demás patulea españolófoba: la ley LOMCE tan solo garantiza que el Estado subvencionará la enseñanza del idioma nacional en centros privados en caso de que alguien pida ser escolarizado en español -en cuyo caso quedará estigmatizado socialmente-, pero la potestad de la lengua vehicular de la enseñanza se deja en manos de la Generalidad, para que, con su tiranía despótica, vuelva a aherrojar a todos los ciudadanos no españolófobos que osen estudiar en español, para lo cual, por cierto, habrán de ir a un centro privado, subvencionado por todos los españoles.
En fin, una vez más los pájaros disparan contra las escopetas, el poder social de ciertos medios manipulan la verdad y la sociedad demanda que las escopetas cesen de matar a las numerosas bandadas a las que está dando muerte... ¡Ver para creer!
2. Ronald López es un habitante salmantino, nacido en Perú, con gran facilidad de palabra. Este hombre, que dice haber sido consultado por numerosísimos políticos importantes de España y del resto del mundo -poco menos que se erige en responsable de la victoria de Obama- se gana la vida en la ciudad charra impartiendo dizque cursos de oratoria, hábilmente publicitados por toda la ciudad.
Engañado por uno de ellos y en el deseo de huir de la melancolía que se cernía sobre mis tardes tras la marcha de Marie en julio de 2012, me inscribí a uno con el deseo de profundizar en esta materia que, como sabéis, me apasiona.
Mal empezamos cuando su recibimiento el ya lejano 10 de julio fue algo así como: "Usted tiene gran facilidad de palabra, como ya el otro día por teléfono deduje. ¿Para qué se ha apuntado usted?". En fin, cálidos recimientos aparte, el señor utiliza un método consistente en grabar sistemáticamente una o dos intervenciones por día, proyectarla a continuación y hacer crítica constructiva sobre las reproducciones para, de esta forma, mejorar la comunicación no verbal y la imagen que el comunicador proyecta. Esto lo adereza de unas fotocopias del siglo pasado -por ser coherente con aquello de proyectar una buena imagen, supongo- y con una retahíla inagotable de ejemplos biográficos en los que ha ayudado a mejorar la imagen de este o aquel comunicador. En definitiva, que valiéndose del juicio siempre amable del resto de compañeros hacia el comunicador, un borrego sale de allí convencido de que le ha ayudado mucho y ha aprendido innúmeras estratagemas para convencer en su siguiente comunicación, pero la realidad del asunto es que estos cursos me parecen autéticos fraudes.
Si a eso le añadimos que las sesiones se imparten en una especie de salón en el que tienes la sensación -no comprobada, pero sí intuida- de estar en la vivienda privada del profesor, te preguntas: ¿será acaso este hombre un auténtico impostor que se mueve siempre en negro? ¿Amén de ofrecer un producto insustancial por un precio considerable elevado no paga ningún impuesto por dicha actividad, mientras en las horas de clase se dedica a movilizar a sus alumnos incitándoles a acudir a manifestaciones contra el gobierno cuando él no paga ningún impuesto con los que el infausto Montoro nos aherroja a los legales que pagamos religiosamente sus cursos?
Como no hay libro tan malo que no te enseñe algo ni curso tan pésimo -aun siendo impartido por Ronald López- del que no obtengas nada positivo, por lo menos en dichas sesiones conocí a Claudia, a la que últimamente veo poco, pero, como ella sabe, tengo mucho cariño.
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